22 de enero de 2018

Tercer Sector -la participación de las organizaciones no lucrativas-

Tomás Alberich (2018). Madrid, Editorial Dykinson SL. ISBN: 978-84-9148-512-4 

Una introducción al Tercer Sector y una visión crítica del mundo de la participación social desde las organizaciones no lucrativas



PRESENTACIÓN

El Tercer Sector también ha sido denominado sector voluntario, sociedad civil, sector no lucrativo, sector independiente, etc. Seguramente el nombre de Tercer Sector se ha ido imponiendo en las últimas décadas porque es el más aséptico y neutral ya que la mayoría de las otras denominaciones exponen solo una parte de sus características.

Para que se entienda mejor diremos que “entidad del Tercer Sector” es lo mismo que decir “Organización No Lucrativa” (ONL), ya que el carecer de ánimo lucrativo es la característica definitoria de las entidades del Tercer Sector, hablando siempre de entidades privadas. 

El TS incluye a todas las organizaciones que no son públicas (administraciones o servicios del Estado), ni privadas con ánimo de lucro (empresas, sociedades mercantiles), por lo que nos podemos imaginar que son numerosas y diversas. Las más conocidas son las asociaciones y las fundaciones, pero también incluye entidades tan dispares como organizaciones religiosas, colegios profesionales, asociaciones políticas, sindicatos, etc. A su explicación, origen y delimitación se dedican los primeros capítulos de esta obra.

En lo que sí se coincide públicamente es que el sector no lucrativo ha ido ganando importancia, peso social, político y económico, y que ha sido creciente en las últimas décadas y por muy diversos motivos. Algunos se analizan a lo largo de esta obra. Nadie duda de estos incrementos, pero sí se discute hasta qué punto estos procesos, amplios y complejos, suponen una mayor democratización de la sociedad, un mayor protagonismo para la ciudadanía y las organizaciones sociales o si, además, estos procesos han ido en paralelo a la privatización de servicios públicos.


Como veremos, estos debates no están separados de los diferentes modelos internacionales que ha adoptado el Tercer Sector y de los tipos de Estado de Bienestar, que veremos en el capítulo cuarto, e inseparable de los cambios y la actualización que ha supuesto el proceso internacional de globalización y el auge de la Responsabilidad Social Corporativa (cap. 5).


Los capítulos 6 y 7 se dedican a introducirnos en los conceptos de participación ciudadana, ciudadanía y las diferentes formas de participación. Para, finalmente, terminar con una profundización crítica de algunas entidades del TS, sus características internacionales en la cooperación al desarrollo y las actuales en España, especialmente del Tercer Sector de Acción Social (TSAS).






Dedicado a los compañeros y amigos

Julio Alguacil y Javier Garrido,

compañeros de vida,

amigos de la sociología y de la naturaleza



ÍNDICE
Presentación
Capítulo 1
ESTADO, MERCADO Y TERCER SECTOR
1.1. Las contradicciones sociales
1.2. No todo es Estado o Mercado
1.3. Origen del Tercer Sector
Capítulo 2
DEFINICIONES Y ESTRUCTURA DEL TERCER SECTOR
2.1. Definiciones
2.2. Estructura y composición
2.3. La Economía Social y otros conceptos
2.4 Clasificaciones del TS según tipos de asociaciones y entidades no lucrativas
Capítulo 3
FUNDACIONES Y ASOCIACIONES DE UTILIDAD PÚBLICA
Capítulo 4
MODELOS INTERNACIONALES DE TERCER SECTOR
4.1. Modelos de política social y de Estado del Bienestar
4.2. Estudio internacional de la Universidad Johns Hopkins
4.3. Modelos, características por bloques y países 
4.3.1. Modelo liberal
4.3.2. Modelo corporativista-subsidiario
4.3.3. Modelo socialdemócrata escandinavo
4.3.4. Modelo latino-mediterráneo
Capítulo 5
GLOBALIZACIÓN Y RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA
Capítulo 6
PARTICIPACIÓN CIUDADANA Y SOCIAL. EL CONCEPTO DE CIUDADANÍA.
Capítulo 7
NIVELES Y FORMAS DE PARTICIPACIÓN
Capítulo 8
CARACTERÍSTICAS ACTUALES, DESAFÍOS Y RETOS DEL TERCER SECTOR
8.1. La cooperación internacional, un escenario mundial controlado por fundaciones privadas
8.2. La Economía Social y su relación con el asociacionismo ¿hacia un Cuarto Sector?
8.3. Evolución en España del TS. Desde la competencia desleal a un escenario poscrisis
8.4. El Tercer Sector de Acción Social. Características principales y retos (estudios recientes)
8.5. Contradicciones, nuevas iniciativas y funciones para el Trabajo Social en un contexto de cambio
BIBLIOGRAFÍA
Legislación
Glosario

Vinculo con la editorial:

2 de enero de 2018

Triple fracaso del Partido Popular en Cataluña, triste consuelo para las izquierdas

El Partido Popular ha fracasado en Cataluña triplemente: primero con la gestión del referéndum, que dijo repetidamente que no se produciría, asegurando a su electorado y a toda España que el referéndum en Cataluña no se celebraría: fracasó, el referéndum se celebró y participaron en torno a dos millones de catalanes, no sabemos exactamente cuántos. Fueron a votar desafiando al Gobierno del PP, a las amenazas de sanciones y multas si se iba a votar y a más sanciones si se formaba parte de las mesas electorales o de la organización. Con urnas y papeletas guardadas en las casas y claustros de los centros escolares haciendo actividades “extraescolares” durante todo el fin de semana para que los colegios no se cerraran ni precintaran…, y desafiando también a los que llamaban a no ir a votar, es decir PSOE y Ciudadanos. 
La continuación de ese fracaso fue la gestión del día del referéndum. El PP no esperaba esa amplísima organización, ni esperaba esa participación masiva y pacífica, frente a la cual desplegó una violencia gratuita. Violencia muy gratuita: porque no sirvió ni siquiera para el fin por el cual la ejercía, que era evitar la celebración del referéndum. Ya es delito ordenar que la policía antidisturbios cargue violentamente contra ciudadanos pacíficos, esto está especificado en la ley de seguridad ciudadana de cualquier país democrático del mundo, España incluida. La violencia que puede ejercer la policía siempre será en la medida que sea estrictamente necesaria y frente a la existencia de un peligro mayor para la seguridad ciudadana si esta violencia no es ejercida. Caso que no se daba el uno octubre, cuando las fuerzas del orden intervinieron creando desorden y cientos de heridos. Pero es que además el Gobierno del PP no consiguió paralizar el referéndum, ni dar la imagen de autoridad que buscaba para su electorado español. Un operativo fracasado pero con un Gobierno que no reconoció ni un solo error, con un Ministro del Interior asegurando lo acertado de la intervención y felicitando a sus policías. Además, deterioró la imagen democrática de España como país, mostrando a un Gobierno autoritario.
El tercer fracaso del PP en Cataluña ha sido el resultado de las elecciones. Por primera vez en tres décadas, el PP se queda como séptima fuerza política en el parlamento catalán y sin grupo parlamentario. Algunas conclusiones generales que podemos sacar:
  1. Va a ser difícil que el PP pueda seguir gobernando en España como si no hubiera pasado nada, siendo una fuerza con presencia marginal en Cataluña, la Comunidad Autónoma que aporta más del 19% del producto interior bruto (PIB) a la economía española. La previsión cierta y próxima es que habrá un adelanto electoral. Desde diferentes ámbitos se forzará a que Rajoy convoque elecciones generales en los próximos meses. Antes de que el declive del PP y sus peleas internas se hagan más públicas, con una FAES-Aznar amagando en su apoyo a Ciudadanos, y pendientes de decenas de juicios por corrupción con posibles sentencias desfavorables, a pesar de sus maniobras en la manipulación de tribunales.
  2. Después de las elecciones catalanas podemos definitivamente afirmar: Españoles: el bipartidismo, ha muerto.
  3. A pesar de lo cual en Cataluña las derechas han conseguido el principal de sus objetivos: que no se hable del eje izquierda-derecha, ni de los de arriba y los de abajo, en definitiva que no se hable de clases sociales, ni de privilegios, ni de pobreza o corrupción, y ya de la lucha de clases para qué, de eso ni te cuento. Que quede todo difuminado por el eje de pensamiento único del debate independencia anti-independencia (como ya habíamos comentado (http://blogs.publico.es/dominiopublico/24592/quince-tesis-sobre-catalunya-el-proces-y-espana/). En este escenario las derechas siempre ganan: el voto a las opciones de izquierdas ha bajado en los diferentes ámbitos y bloques presentes. La paradoja es que no se discute de la izquierda y la derecha, que estos términos parecen no explicar nada, pero es evidente que sí suben las derechas en el Parlamento catalán.
  4. Esto no es óbice para que señalemos, esquemáticamente, algunos errores de la política de la opción más claramente de izquierdas, la de los Comunes + Podem. La marginación de Errejón y de Alberto Garzón en la campaña catalana ha sido sangrante (como lo es en general en UP). También señalar los errores de la seguramente mejor líder de la izquierda catalana actual, Ada Colau: rompió el gobierno municipal que mantenía con el PSC en Barcelona, en base a una desavenencia política general (la aplicación del 155) y es difícil que esta ruptura pueda ser valorada positivamente por la mayoría del vecindario barcelonés. No se entiende que si el pacto de gobierno era positivo para la ciudad se rompa. Por otra parte, su equilibrismo y ambigüedad sostenida en el tiempo ha sorprendido. Como ejemplo recordemos que Colau salió a los medios de comunicación al día siguiente de la aprobación de la DUI (27 de octubre, Declaración Unilateral de la República-aplicación del 155), para decir que, como Alcaldesa, no sabía si Cataluña era ya o no una República independiente. Esto a pesar de que la aprobación parlamentaria de la DUI era no solo ilegal si no también ilegítima, al declarar independiente una Comunidad Autónoma por unos partidos que representaban apenas el 48% del voto.
Si Colau y los Comunes habían dicho repetidamente que la convocatoria del 1 de Octubre era solo un día de movilización y que carecía de eficacia ¿a qué venían las dudas sobre en qué situación se estaba con la DUI? Ni siquiera Puigdemont ha declarado, en ningún momento de toda esta historia “soy el Presidente de la nueva República de Catalunya”. Más bien sus declaraciones desde el 1 de octubre parecen dictadas por sus abogados.
  1. Podem se presentaba con una escisión independentista reciente y la coalición de izquierdas ha quedado atrapada entre dos bloques enfrentados, no dejando suficientemente claro a lo largo de todo el proces un argumentario simple, que pudiera ser entendible, como lo han hecho el resto de fuerzas, en su caso una apuesta clara por defender el “SÍ a un referéndum pactado para poder votar NO a la independencia”. Lo único que se entendió fue su no al 155 y el sí a la reforma de la Constitución.
El remate final ha venido de Carmena, creando una crisis en el gobierno de izquierdas de la capital madrileña tres días antes de la votación catalana, dando la imagen de que son imposibles los gobiernos unitarios del cambio y asumiendo el deber de arrodillarse ante Montoro…
  1. Terminamos con un tema de fondo. España no vive en una dictadura, no seguimos en el franquismo, a pesar de lo que dicen algunos, incluidos destacados independentistas e izquierdistas, pero sí podemos decir que en España padecemos un Estado Autoritario.
Aunque todo depende de las definiciones de cada cual, los síntomas de la deriva autoritaria son múltiples y fácilmente contrastables. Decir que vivimos en la dictadura o en el franquismo además de injusto para todos los antifranquistas, para las miles de víctimas y militantes demócratas, es una banalización de lo que fue la Dictadura criminal franquista.

Sí podemos citar algunos de los síntomas preocupantes del Estado Autoritario: la separación de poderes es mínima. Cientos de corruptos de las derechas (oligárquica, mediática o borbónica) campan a sus aires pendientes de juicio o, aunque hayan sido condenados, pendientes de recursos. Mientras, tuiteros, artistas, jóvenes de Alsasua o manifestantes están en prisión o multados por la Ley Mordaza. Y dirigentes independentistas permanecen en prisión, sin posibilidad de salir bajo fianza y llevan así varios meses, aplicación cautelar que habitualmente solo se aplica a delincuentes acusados de asesinatos o a criminales peligrosos. En España se está aplicando a dirigentes políticos acusados de delitos que, en su mayor parte, ni siquiera existen como tales delitos en otros países europeos. Desobedecer una ley no puede ser motivo para una prisión incondicional sin fianza.

Y podemos seguir con múltiples ejemplos de una democracia en retroceso: reducción en las protecciones del Estado social, desahucios de familias con menores, gente pagando alquileres por dormir en un balcón, casi un 30% de la población española por debajo del umbral de la pobreza… en definitiva, aumento de las desigualdades en todos los ámbitos. Practicando todos estos delitos económicos y sociales un Estado solo se puede mantener si es Autoritario.



Versiones anteriores (algo reducidas) de las dos últimas entradas de este Blog sobre Cataluña han sido publicadas en el diario Público.es:

20 de noviembre de 2017

Quince Tesis sobre Catalunya... y España

1. Nación es una comunidad imaginada, un concepto intersubjetivo, variable en el tiempo y según en qué espacios. El sentimiento de ser/pertenecer a una nación hoy ha cambiado. Mucha gente, especialmente la joven, tienen sentimientos múltiples de comunidades imaginadas. Una persona se siente unida, ligada a una comunidad, que es en primer lugar lo próximo, su pueblo-barrio-municipio o comarca, y de ahí se salta a otras comunidades aparentemente cercanas: su región-nación, Europa... Así lo reflejan estudios sobre los sentimientos más fuertes de pertenencia, que es a lo próximo: la localidad, la generación (por la edad) y el género. Los tres casos son comunidades en que uno se siente ‘entre iguales’ (por ej. ver en J. F. Tezanosi ). El sentimiento de pertenencia a una clase social también existe pero ha perdido importancia en las últimas décadas, aunque desde el comienzo de la crisis vuelve a crecer.
Por otra parte cada vez más gente complementa esto con la identificación como “ciudadano del mundo”, sentimiento que tienen desde los nuevos hijos de la globalización, desde el humanismo y la visión social (ONG, asociaciones sin fronteras...), hasta los técnicos, cuadros, pijos ejecutivos y gerentes del capitalismo transnacional (Castells, 2017, Luyendijk, 2015ii). La conclusión es que se le da menos importancia a ‘ser’ de una nación.
2. Históricamente España nunca ha sido una nación, no se ha sentido como nación única, sí como Estado, en el que conviven varios sentimientos nacionales. Esto es la historia de los últimos mil años -parece que con los visigodos hubo un tiempo en que sí hubo una sola nación. Pero estos parámetros no nos sirven para medir la realidad actual. En el Estado español existen sentimientos de pertenencia al menos a cuatro nacionalidades: Cataluña, País Vasco, Galicia y... España. Porque si una parte importante de la población de un territorio considera que su nación es España no se puede negar esa realidad. Como siempre, todo depende de las definiciones.
En Galicia el sentimiento nacionalista es minoritario, pero incluso así una parte de la población considera que Galicia es una nación dentro de otra, España. Y no pasa nada. Como decíamos, España no era una única nación, pero desde hace varios siglos se ha ido construyendo esa realidad nacional de autoimagen nacional, superpuesta a la de otras nacionalidades. Y tampoco pasa nada por reconocerlo. Se sea de derechas o de izquierdas.
3. El independentismo nos divide a todos, a las izquierdas más. Ya lo hemos comentado, http://tomasalberich.blogspot.com.es/2017/09/si-al-referendum-en-catalunya-para.html Esperemos que con la salida de los últimos independentistas del PSC y de Podem (Dante Fachin y cía) la cuestión haya quedado clarificada en las izquierdas, al menos durante un poco de tiempo.
4. Cortinas de humo. Los antecedentes inmediatos a la situación actual son esquemáticamente: a) los nacionalistas catalanes han gobernado y vivido fenomenal durante más de treinta años, dirigiendo y gestionando casi todo, desde la política educativa-lingüística, hasta la sanidad, los demás servicios públicos y la seguridad ciudadana b) La afrenta antiestatut se produce en 2010, cuando el nuevo Estatuto aprobado en los dos parlamentos (catalán y español) y en referéndum, es modificado después por el Tribunal Constitucional (contradicción constitucional denunciada por múltiples juristas, la Constitución tiene errores que habrá que corregir) c) Es solo en 2012, cuando van apareciendo los casos públicos de corrupción, cuando los Puyol y dirigentes de Convergencia i Unió ven que pueden acabar en la cárcel, es cuando dan el giro independentista en sus organizaciones. Objetivo doble: aspiración a ser juzgados solo por tribunales catalanes y, sobre todo y en el corto plazo, cortinas de humo que tapen la corrupción y los recortes sociales que estaban imponiendo a la población catalana. Exactamente los mismos objetivos que el PP en el resto de España.
Así, los dos partidos más corruptos de España, y seguramente de la Unión Europea, el Partido Popular y CiU son los dos más interesados en la tensión. No es que se aprovechen de la tensión: es que la han estado fabricando, alimentando o incentivando, en el último lustro al menos.
Lo robado por el clan de los Puyol se calcula que son más de mil millones de euros. El expresident Mas ha pedido 2,2 millones hace unos días para pagar lo que le falta de lo solicitado por el Tribunal de Cuentas (por el referendo de 2014). Después de recolectar dinero por toda Cataluña no llega a los 3 millones. De verdad que no lo entiendo. Partidos corruptos, con sentencias judiciales que les han embargado hasta las sedes, Unió se ha disuelto, Convergencia también, renaciendo con otros nombres varias veces, pero que han cobrado ilegalmente un 3 a 5% de las obras de Cataluña durante décadas, miles de millones de euros en comisiones, y el expresidente sale en los medios diciendo que “es que van a por nosotros, a por nuestro patrimonio, a por nuestras familias...” (mostrando lo que es la casta: familia/patrimonio es lo mismo).
5. Hay independentismo (y nacionalismo) de derechas y los hay de izquierdas, reconozcámoslo de una vez. Especialmente hay que reconocerlo desde esa izquierda corta de vista que, por un lado, predica y recuerda lo de “proletarios del mundo uníos”, ya que “la izquierda siempre ha sido internacionalista” dicen y es cierto, pero luego le echamos las culpas de los males de “España” al Gobierno alemán, al de USA, etc. Si se es internacionalista radical de verdad estaríamos en contra de todos los Estados y nos daría lo mismo que en la UE España esté representada por un Estado o por dos o por tres.... Es decir, se es internacionalista siempre y cuando no me toques a España. Que es una e indivisible. Esto no creo que sea muy de izquierdas. Pero es la realidad: todos somos un poco nacionalistas. No pasa nada por reconocerlo.
6. Por lo tanto asumamos, por ejemplo, que la CUP anticapitalista catalana es de izquierdas, aunque se pueda considerar que su estrategia y sus tácticas estén equivocadas. Principalmente porque han puesto en primer lugar, como objetivo prioritario y principal, la independencia, dejando en segundo plano los objetivos sociales, de redistribución, igualdad, etc.
La CUP, como otras personas de izquierdas en Cataluña y en España, consideran que es más factible conseguir la República en Catalunya, mediante una gran movilización social sostenida en el tiempo, y así conseguir un nuevo Estado más igualitario, justo y libre. Que esto es más fácil y alcanzable que luchar por los mismos objetivos para el conjunto del Estado actual. Esta es su consideración estratégica. Piensan que hay que apoyar el independentismo porque ‘la cadena se romperá por el eslabón más débil’: el régimen monárquico-corrupto se romperá en Cataluña y pasaremos a una fase de cambio radical o al menos de transformación republicana y social, 1º en Cat. luego en el resto. Esto, aparte de ser un planteamiento que se pueda considerar egoísta, es que la realidad que nos ha traído el proces tiene bastante de lo contrario: el reforzamiento de la derecha en toda España.
7. El proceso independentista ha favorecido un rearme político e ideológico para las derechas españolas. El PP ha hecho bloque con VOX, con el Ciudadanos recentralista y ha impuesto la estrategia españolista al PSOE. El PP, partido corrupto donde los haya, ha conseguido gracias al independentismo catalán que no se hable de lo importante. Entre las miles de cosas que dejan de aparecer en los medios de comunicación solo señalaremos dos: corrupción masiva, Gurtel, con jefes de policía acusando a toda la cúpula del PP de corruptos y no pasa nada. ILP para la vivienda de Madrid, 76.000 firmas recogidas, tumbada antes de discutirse por PP y C’s y no pasa nada. Nadie se ha enterado.
8. A favor del independentismo digamos que ha servido para algo: mostrar a la ciudadanía algunas de las características y contradicciones del sistema político y del poder económico, las empresas se van y la situación cambia. La inmensa movilización social pacífica en Cataluña ha extendido las ideas republicanas, ha mostrado la realidad de una monarquía borbónica obsoleta y ha mostrado lo imparable que es un acto de desobediencia civil cuando es masivo y pacífico: el 1 de octubre acudieron a votar más de dos millones de personas sabiendo que hacían un acto “ilegal” según la legislación vigente del Estado. Ha sido una victoria, más que de los partidos políticos soberanistas, que también, de la sociedad civil organizada entorno a cientos de comités locales de defensa del referéndum. Esta red ciudadana se ha empoderado con el proceso movilizador. Esperemos que se mantenga pero que también se oriente para otros objetivos sociales.
9. No hay cambios sociales gratis. Llegados a este punto, analicemos otros supuestos éxitos. Conseguir que el Rey trabaje un día más al año no parece mucha victoria. Ha mostrado que sirve al partido gobernante y punto. El PP sale ganador del proces y no lo oculta. Rajoy: “yo he convocado las elecciones”. Gobierna en Cat. por primera vez en la historia. El 2º ganador es el Ibex 35 y las multinacionales que han mostrado su poder. Cuando han empezado a cambiar sus sedes a fuera de C. la situación ha cambiado. Han mostrado mediante la acción directa que el coste de la independencia sería elevado o, en todo caso, que no hay proceso rupturista sin costes económicos.
Vicenç Navarro: “la crisis social ha continuado profundizándose, las derechas reaccionarias están enormemente movilizadas, y más fuertes que nunca en el periodo democrático. Intentar generar un proceso revolucionario en la situación actual es un error enorme, como ha ocurrido en otros momentos históricos en nuestro país y en otros países [...] Nunca antes durante el periodo democrático habíamos visto a las derechas tan envalentonadas. Esta estrategia ha creado una situación tal que la bandera borbónica ha pasado a ser la española, incluso a nivel popular http://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2017/11/08/la-desunion-de-las-izquierdas-una-de-las-mayores-causas-de-la-gran-crisis-social/
El independentismo catalán ¿no sabía que esto iba a pasar o simplemente no querían pensar en ello? O les daba igual porque para sus dirigentes políticos el objetivo no era la independencia eran otras cosas.
Aquí un pequeño paréntesis para una reflexión: si el proceso movilizador comenzado en 2011 y continuado con las mareas ciudadanas y las marchas de la dignidad (más de un millón de personas en la movilización de 2014), si este proceso hubiera continuado en el tiempo y a más, poniendo a presión al sistema especulativo-corrupto-depredador que nos gobierna, la situación hubiera sido parecida: las multinacionales ubicadas en España hubieran 1º amenazado, cambiado su sede después y 3º habrían aumentado las deslocalizaciones y, más aun, el descenso del turismo… Es la economía globalizada que tenemos. No hay procesos transformadores sin costes, ni tan siquiera procesos de cambio social. No hay transformación político-social gratis. Tengámoslo en cuenta.
10. El separatismo catalán está en, en estos momentos, en un callejón sin salida, en un punto muerto del proceso. Vías pacíficas exploradas:
La presión permanente en la calle, huelgas, manifestaciones, cortes de carreteras,... lleva a que más y más empresas se vayan de Cataluña. Mostrando una economía globalizada y muy débil, como en el resto de España. Los primeros que se van son los turistas... motor económico de primer orden en toda España. El separatismo low cost se ha mostrado como imposible. Manifestaciones de millones de personas muestran lo crítica que es una parte importante de la población con el Gobierno estatal, pero este no se inmuta. Sabe que están en el callejón sin salida. Si se crea un clima social de mayor inestabilidad la economía se resentirá más. Y no parece que los catalanes estén por la labor de sufrir para conseguir la independencia. En las encuestas solo un 15% considera que el sentimiento independentista es irrenunciable y por motivos-emotivos diversos (encuestas del órgano oficial catalán, pueden ser incluso menos). El resto del independentismo es instrumental, material: considera que en una Catalunya independiente se viviría mejor, con más PIB más nivel de vida, lo cual es muy discutible. Una cosa es el PIB y otra el nivel y otra la calidad de vida. Una cosa es el IPC y la renta per cápita y otra la calidad de la vida (por ejemplo, es atrevido afirmar que la mayoría de la población de Andalucía tiene peor calidad de vida que la de Cataluña, en todo caso las diferencias son pequeñas). En la creación de independentistas ha hecho mucho daño que el PP vetara leyes catalanas de carácter social. Pero han sido básicamente dos y muy recientes: para dar más derecho a la vivienda frente a los desahucios y de la pobreza energética.
11. Si las grandes movilizaciones masivas no sirven para conseguir la independencia ni para pactar un referéndum, quedaría la vía heroica minoritaria, practicada con éxito ante terribles injusticias y en países colonizados: huelgas de hambre, encierros y quemarse a lo bonzo. No lo digo en broma. Esto es lo realizado en países que consiguieron la independencia, como la India, recordemos que Mas y Puigdemont se compararon con Gandhi, y en otros que no lo consiguieron (Tíbet). Pero ¿cuantos catalanes están dispuestos a realizar una huelga de hambre indefinida? Parece que pocos. De momento ninguno. Si para ellos la independencia fuera un hecho irrenunciable y lo principal en su vida lo harían. Como lo han hecho muchos independentistas en otras partes y como lo han hecho numerosos presos políticos, sufragistas, etc. en los últimos siglos que consideraban y practicaban todas las vías de acción para conseguir Derechos Humanos fundamentales. Pero no es el caso que nos ocupa.
Tenemos a los líderes de Esquerra: El supercatólico Junqueras ha declarado que este conflicto se reduce a algo simple “la lucha del bien contra el mal”. La misma afirmación que hicieron otros líderes históricos, como Bush antes de invadir Irak, o la Inquisición y los Reyes Católicos antes de expulsar a musulmanes y judíos. Vamos avanzando en los análisis. Junqueras ha prometido varios años que “la próxima Diada será en una Catalunya independiente”, no ha explicado si ha sido una visión mística o es que le hablan fuerzas superiores, divinas, a las que el resto de los mortales no llegamos. Junto a él está su portavoz en el Congreso, Rufián, al que no le faltó un minuto para acusar a Puigdemont públicamente de que se “había vendido por 155 monedas de plata” cuando, simplemente, había rumores de que el President convocaría elecciones en el fatídico viernes negro de la DUI y el 155 (27 de octubre). En la calle ya había pancartas de “Puigdemont traidor”. Estos son los héroes independentistas. (Por cierto Puigdemont ha declarado esta semana que sintió “una llamada” que le decía que debía presentarse y defender a Catalunya).
Dos semanas después, líderes de Esquerra y del PdCat son ahora los que dicen que lo aprobado “solo era simbólico” (Carmen Forcadell, Presidenta del Parlament), que no estaban preparados para la independencia (Consejers), incluso una persona normalmente seria, Joan Tardá, compañero de Rufián, afirma que no ha llegado la independencia a Catalunya porque la mayoría de los catalanes no lo han querido. Pero eso no les impidió a ellos declarar la independencia y defender repetidamente su “legalidad y legitimidad” y su mayoría hace solo dos semanas... así de fácil y sin pedir perdón ni nada.
O sea que nos han metido a toda España en este lío, en esta confrontación, con costes económicos, humanos, violencia, etc. por algo simbólico, un espectáculo teatral que hace ya más de dos años representaba a la perfección el pueblo de “Ocho apellidos catalanes” para engañar a la yaya. ¿Son todos estos nuevos traidores del independentismo o ya se van reconciliando con la realidad? Porque parece que muchos independentistas “se han caído del guindo” y han descubierto incluso que la policía, cuando se le ordena, pega a gente pacífica, o que hay presos políticos o casi.
Cuando a los mossos se les ordenó cargar y pegar ¿dónde estaban los demócratas? Por ejemplo el 27 de mayo de 2011 el gobierno de Mas ordena desalojar violentamente a los acampados del 15M: el Consejero de Interior adujo que por la tarde jugaba el Barça y no iba a permitir acampados en la plaza, que quedaba muy feo. Hubo numerosos heridos y denuncias judiciales. Unos meses después el Parlamen va a aprobar recortes brutales en sanidad, educación, etc. El Govern de Mas se adelantaba a lo que luego haría Rajoy. Grupos sociales y algunos 15M, llaman a rodear el Parlamen y hay manifestantes que insultan y se encaran con diputados. Varios de los manifestantes, años después, van a la cárcel, el Govern ha ejercido la acusación particular contra ellos. Igualmente había ordenado a los mossos que retiren urnas cuando se quieren organizar referendos contra la deuda ilegítima de los bancos, o contra los desahucios. Estos que ordenaron la represión son los mismos que ahora desde Bruselas acusan a la policía española de brutalidad.
¿Hay presos políticos en España o de conciencia? En cualquier país europeo encontraremos alguno. Esto no significa que España no sea una democracia, en parámetros básicos al menos. A lo mejor pensaban muchos independentistas y pacífica buena gente que los sucesos de septiembre, cuando, recordemos, los líderes de las asociaciones convocan a miles de personas a las puertas de la Consejería que estaba siendo registrada por la Guardia Civil y la gente se apodera de varios vehículos policiales, les rompe las lunas etc. y no iba a pasar nada. Después los dos Jordis se suben a estos vehículos policiales ‘capturados’ y desde encima de ellos dan un mitin. Luego les llaman a declarar y les mandan a prisión ¿Pensaban que les iba a salir gratis? Si los acampados del 15M o las mareas ciudadanas, o cualquier perroflauta, hubieran hecho lo mismo, apoderándose de vehículos policiales ¿que se habría dicho de ellos? En cualquier país europeo ¿no serían preventivamente detenidos los que dirigen estos actos? Eso no quita para que hoy consideremos una exageración mantener en prisión incondicional sin fianza a los Jordis y al Govern, es una medida excepcional y política que esperemos que el Tribunal Supremo derogue lo antes posible.
Tampoco es el único caso. A unos jóvenes de Alsasua se les ha aplicado la ley antiterrorista por una pelea en un bar, están y pueden pasar largos años en la cárcel ¿es justo? Y por no hablar de los tuiteros encarcelados.
12. Pero, volvamos al objetivo instrumental: la independencia está bien, pero para vivir mejor. Una cosa es ir a una manifestación, o incluso a un referéndum que se considera ‘alegal’, y otra cosa es vivir peor. El día que se anunció la DUI, un sindicato anunció una huelga ¡de 10 días! en respuesta a la simultánea aplicación del art. 155. Al día siguiente desconvocaron. Una semana después parte del Gobern va a prisión. Se convoca una nueva huelga general, ahora de un solo día (8 de noviembre). El paro fue muy minoritario, la movilización se refleja en cortes de carreteras, paralización del transporte público por piquetes, mayoritariamente de jóvenes. Es decir una cosa es el querer, votar la independencia, manifestarse... a ser posible en fin de semana... y otra cosa es el trabajo, el dinero y la estabilidad.
13. Por otra parte, el movimiento a favor del derecho de autodeterminación es minoritario a nivel estatal y seguramente lo seguirá siendo en su aspiración a modificar la Constitución para que se recoja. Pero en las pasadas elecciones autonómicas el 48% de los votantes en Cataluña lo hicieron por opciones independentistas ¿no es esto suficiente para que el Estado negocie un referéndum pactado? La responsabilidad del PSOE en este proceso es enorme, al seguir anclado en su posición españolista de negarse a la negociación concreta de un referendo pactado.
¿Tan difícil sería en el siglo XXI reconocer el derecho de autodeterminación cuando, por ejemplo, un 20% o un 30% del censo de una Comunidad Autónoma firme una solicitud de referéndum? Negarlo no parece democrático.
14. ¿Alguien se cree que el PP-Vox quiere una salida pacífica, pactada y negociada del conflicto catalán? Durante años, cada vez que el PP hablaba subían los independentistas. Pero es que cada vez que estos hablan, el PP da palmas con las orejas. Ya no se habla de lo que a la mayoría social le importa: se habla de lo que al PP y al catalanismo independentista le interesa: la unidad de España.
Y, última vía, si una minoría de ese independentismo se hace más violenta y explora vías más radicales (kale borroka, sabotajes, etc.) lo dicho anteriormente se multiplica.
Por lo tanto, cualquier vía de continuación del actual independentismo conlleva 'sangre, sudor y lágrimas" que decía Churchill. O, cambiar, y dar el viraje que acaban de comenzar algunos para volver al nacionalismo puyolista pactista y legalista, que tan bien les fue durante tres décadas, aupando al cuasi candidato Vila a la cabeza, bautizado como el nuevo Macron de Cataluña. Y cientos de miles de catalanes tendrán que cargar con la frustración de los que se creyeron que lo de la independencia iba en serio.
La única vía de salida razonable al independentismo es por tanto una vuelta al pactismo, planteando una apuesta clara por un modelo federal o confederal, donde se reconozcan determinados derechos a Cataluña, como se hizo con el País Vasco y Navarra. Los independentistas deberían de reconocer esto ya públicamente, lo que muchos dicen en privado, y Vila en público. Lo decían antes y ahora. Saben que la DUI era un salto en el vacío. Con una salida federal o confederal todos saldríamos ganando.
15. Es algo conseguible si se mantiene la presión en la calle y en las urnas, planteando por parte de una mayoría política, que va desde el PSOE y toda la izquierda hasta el nacionalismo con seni:
- Una reforma constitucional clara, con plazos realistas y que se votaría en todo el Estado. El referéndum sería un punto de llegada o un punto y aparte, no puede ser el punto de partida como se ha hecho ahora. Después de una negociación seria, de verdad, se podría votar simultáneamente en Catalonia y en toda España una reforma constitucional y que se reconozca un nuevo Estatut (tomando como referencia el parado en 2010). Se puede acordar (entre la mayoría de partidos) que en esa consulta los catalanes pudieran optar, por ejemplo, entre la independencia total, seguir como hasta ahora o un nuevo Estatut con más competencias.
- De nuevo la responsabilidad del PSOE es crucial. Por esta vía (federal o casi confederal) estarían de acuerdo toda la izquierda y todos los nacionalistas, aunque algunos de izquierda e independentistas no lo digan públicamente, y deberían hacerlo. Solo falta que el PSOE mueva ficha. A ver si, de una vez por todas, pasa algo de verdad.



Tomás Alberich (sociólogo) http://tomasalberich.blogspot.com.es/



i Tezanos, José F. (2013): La sociedad dividida. Estructuras de clases y desigualdades en las sociedades tecnológicas, Biblioteca Nueva (Siglo XXI), Madrid


ii Libros muy recomendables para entender la sociedad actual y la crisis:
Castells, Manuel et al (2017): Otra economía es posible. Cultura y economía en tiempos de crisis. Madrid, Alianza Editorial.
Luyendijk, Joris (2015): Entre tiburones: una temporada en el infierno de las finanzas. Barcelona, Malpaso Ediciones.

1 de noviembre de 2017

Juventud y participación politica

                                            Pincha aquí para ver el video

Tomas Alberich realiza una intervención en las jornadas de la UNED sobre juventud y 

participación política, centrada en los movimientos sociales









12 de octubre de 2017

Entrevista radiofonica


Entrevista en Radio nacional de España en el programa 
Gente Despierta en la madrugada del 10 de octubre de 2017. Editado.




24 de septiembre de 2017

SÍ al referéndum en Catalunya para poder votar NO (errores de izquierda, III)

El movimiento independentista nos divide

Si algo hemos aprendido del procés es que ha conseguido dividir profundamente a la sociedad catalana y a la española, y mucho más ha conseguido dividir, una y otra vez, a la izquierda. El tema “Cataluña” está tan manido que aburre a la mayoría. Por lo que la división sobre el tema en España es muy relativa. Pero la división y la crispación dentro de Cataluña es evidente y se ha acentuado durante el proceso hacia el 1 de Octubre.

En el resto de España era necesario el debate. De hecho, dejando aparte que la mitad de los españoles están más preocupados por los resultados de la liga que por los del procés, la otra mitad se divide a su vez entre los que piensan que los catalanes tienen derecho a decidir y los que piensan que, si algo hay que decidir, debe de ser entre todos los españoles. Que es tanto como defender que para que en un matrimonio se dé un divorcio los dos deben de estar de acuerdo. De hecho así ocurría en muchos países hasta hace décadas: si el marido no quería no “concedía” el divorcio a la mujer. Parece que lo mismo quieren muchos españoles.

En todas las encuestas la mayoría de los catalanes se muestran a favor del derecho a celebrar un referéndum, sistemáticamente entre un 70 y un 80% son favorables al derecho a decidir. Pero sobre qué votarían en esa hipotética consulta los resultados son muy ajustados y rondan el 50%. Esta es una de las características diferenciadoras del proceso catalán: no conozco ningún caso en la historia del mundo en que una zona de un país haya conseguido la independencia con un respaldo tan exiguo. 

La izquierda más transformadora ha acertado desde hace tiempo en solicitar una consulta, oficial y pactada para que tenga validez. A pesar de lo cual históricamente no se pone de acuerdo en qué voto pediría después, o al menos ha tenido posiciones ambiguas.
Izquierda Unida (EUiA en Catalunya) e Iniciativa Per Catalunya (IC) han estado oficialmente siempre a favor de una España federal y que se pudiera celebrar un referendo. Sin embargo se han ido desangrando con independentistas en los dos partidos. Y sus direcciones no han dejado claras sus posiciones. Lo que ha dado lugar a broncas internas y que algunos dirigentes y cuadros se declararan independentistas, y han ido abandonando estos partidos. Lo muy sorprendente es que aún hoy haya miembros de estos partidos que digan que quieren votar el 1 de Octubre y que votarán sí a la independencia. No sé qué hacen en estos partidos y no se van ya ¿Están esperando su mejor momento para hacer el más daño posible a la izquierda?
A Podemos le ha pasado casi lo mismo y a los comunes (de Ada Colau)  tres cuartos. La mayoría de los dirigentes de estas formaciones siguen diciendo que “no somos independentistas pero queremos que el pueblo catalán pueda votar”, lo cual está muy bien y muy claro. Pero cuando se les pregunta: ¿qué votarán si se celebrara un referéndum oficial? Se van por las ramas. Que si “yo no tengo que decir lo que la gente tiene que votar...”, que sí ya se verá en ese hipotético caso, que “cada uno decidirá en conciencia”... y cosas por el estilo. Por favor, no te están preguntando lo que tiene que hacer la gente, te están preguntando qué postura tiene tu partido ante un tema fundamental. Ante un tema transcendental, de primera línea en Catalunya ¿cómo se puede estar aún sin una postura al respecto? 

¿Tan difícil es decir, alto y claro:

AL REFERÉNDUM EN CATALUÑA PARA PODER VOTAR NO A LA INDEPENDENCIA?
Para poder defender una España federal con reconocimiento explícito de Cataluña como nación al igual que otras nacionalidades.

Y el resto de la izquierda ¿qué opina?
Brevemente, ya que se han publicado cientos de artículos sobre el tema. Por un lado tenemos al PSOE que se ha alineado, desde siempre, con el nacionalismo españolista. Con un PSC que ha ido a su bola durante muchos años y que le ha ocurrido al igual que lo citado anteriormente: se le han ido del partido los más independentistas o nacionalistas catalanes. Solo en los últimos años ha tratado de unificar posturas y, copiando a IU, ha pasado a defender una España federal. Pero no lo concreta y además se ha manifestado reiteradamente contra el derecho a decidir del pueblo catalán.

En los últimos meses el nuevo Pedro Sánchez 2.0 ha planteado que Catalunya es una nación y se debe reconocer como tal en la Constitución (a Susana le faltó tiempo para decir que si fuera así Andalucía también). Y solo en los últimos días el PSOE está haciendo una aproximación desesperada a una tercera vía para decir que, si se desconvoca el referéndum no oficial del 1 de octubre, están por reformar la Constitución y negociar nuevas prerrogativas o reconocimientos explícitos para Catalunya. Y el PP casi dice lo mismo, que aquí el que no corre vuela.

El intento del PSOE por separarse del PP es a la desesperada y un tanto patético. El negar el derecho a decidir del pueblo catalán es una responsabilidad histórica: el PSOE no puede seguir negándolo por sus problemas internos y por sus reaccionarios barones/as.

Puede haber situaciones violentas a la vez que ridículas, tanto como detener a gente por imprimir papeletas o carteles, que ya se ha dado, y si se producen situaciones más violentas y negativas para todos la responsabilidad del bloque PP-PSOE-Cs es brutal. El PSOE sabe que no puede seguir defendiendo el nacionalismo españolista y a un gobierno corrupto si no se quiere suicidar. Solo le falta convencer a los suyos o romper con ellos.


Y, finalmente, están los que, desde una radicalidad simplista, argumentan que “seguimos en el franquismo” o que el neofranquismo morirá el 1 de octubre. Están los que dicen que, porque se haya detenido durante unos días a una docena de personas en Cataluya, vivimos en una dictadura o que nunca hemos salido de ella... Y llaman a la desobediencia y a proclamar la república. Digo yo que o son muy jóvenes o nunca han salido de España, porque si viajaran compararían y verían el tipo de democracias, dictablandas y dictaduras, puras y duras, de las de verdad, que las tenemos a pocos kilómetros de aquí.

Sobre el mismo tema, ver también:
http://tomasalberich.blogspot.com.es/2017/07/la-independencia-como-tactica.html