15 de abril de 2018

Amor-Libertad-PoliAmor y Celos (2/3)

5º Relaciones ¿abiertas o liberales?
El Poliamor es diferente a la pareja con relaciones liberales, en que dos personas asumen de mutuo acuerdo que cada una puede tener relaciones ocasionales con otras personas. En este caso nos estamos refiriendo a lo que también se llama “pareja liberal” o con una relación liberal o, más exacto o habitual desde mi punto de vista, con “relación abierta”, en que cada parte asume que puede relacionarse íntimamente (y/o a diferentes niveles) con otras personas, y no necesariamente tiene que informar a la otra persona de la pareja: no tiene que informar de todo porque se ha acordado que así sea. Es decir que volvemos a la importancia citada anteriormente del “consentimiento”, de lo consensuado previamente. Realmente cada vez más parejas asumen que sus relaciones son abiertas, en diferentes grados y por diferentes situaciones o circunstancias, personales, emotivas, profesionales, por rechazar las relaciones cerradas monógamas y exclusivas, etc.
Una vez que se asume en una pareja que la fase del enamoramiento es temporal y se rechaza el amor romántico (con monogamia cerrada que veremos después), la relación abierta puede ser la solución precisamente para la búsqueda de la estabilidad. Estabilidad en una serie de ámbitos (domésticos, crianza de los hijos…) y variabilidad en otros, asumir, por ejemplo, que en el amor queremos ir a más y conocer nuevas personas en diferentes niveles de relación.
La denominación de “pareja liberal” adquiera una connotación diferente en la actualidad, ya que se puede asociar a los “clubs liberales” donde hay o puede darse intercambio de parejas. 
6º. Las dificultades.
En la práctica, cualquiera de estas situaciones comentadas hasta ahora y de los diferentes tipos de relación, no son fáciles. Hay que saber gestionar muchas cosas y hacer frente a diferentes dificultades. Vamos a comentar dos de momento, los tiempos y los celos.
Saber gestionar los tiempos. Puede ocurrir que se empiecen nuevas relaciones afectivas, una tras otra, pero luego no se puedan continuar. Varias personas asumen el poliamor y se abren a nuevas experiencias, comienzan nuevas relaciones sucesivamente, pero ocurre que es imposible su estabilidad. Sencillamente porque tenemos un tiempo libre muy limitado. Y una de las personas puede seguir abriendose a nuevas relaciones, pero otras no. Se producirán desniveles de relación y posibles disfunciones o frustraciones. 
También es necesario gestionar la seguridad sexual en las diferentes relaciones. Pero este aspecto no lo desarrollamos ahora.

Gestionar los celos
No se dan solo en el amor. También hay celos profesionales, en las amistades, etc. son como lucecitas indicadoras, avisan de que algo no va bien (https://www.indagora.es/es/como-gestionar-los-celos/). Es posible que queramos controlar nuestros sentimientos: tenemos y queremos controlar la incertidumbre.  Queremos controlar los celos o liquidarlos, negarlos… seguramente es mejor asumirlos, mirarlos en vez de negarlos. Mirar a ver que nos indican en vez de tratar de negar su existencia. Siguiendo las propuestas de Reid Mihalko “Los celos: el pulpo de los ocho brazos” https://amorsplurals.cat/2016/02/11/com-afrontar-els-8-bracos-del-pop-de-la-gelosia-part-i/, hacemos las siguientes reflexiones. 
Habría ocho motivos principales por los que se dan los celos, algunos se pueden sumar a otros, entremezclar en cada persona. Se exponen con algunas preguntas para la reflexión individual o en grupo.
1.      Posesión y control. ¿Cómo de posesivo soy con otras personas? Si no controlo una situación ¿cómo me siento?
Los tiempos ¿Considero que mi amor pasa poco tiempo conmigo? ¿Es un motivo de discusión?

Pop de la gelosia. Il·lustració: Laura Giberga
2.      Inseguridad ¿Cómo de segura o insegura siento la relación? ¿Con qué probabilidad creo que la relación se estancará o romperá? ¿Con qué frecuencia pienso en las posibles rupturas? Si mi amor le da amor también a otra persona, yo ¿me estoy quedando sin el amor que me debería dar? ¿cómo me siento, cómo lo vivo?
3.      Pérdida. Con qué facilidad tengo la sensación de pérdida o abandono ¿Tengo miedo a los cambios? Si algo desaparece de mi vida ¿cómo me siento?
4.      Rechazo. ¿Hasta qué punto sientes el rechazo como un ataque en tu autoestima? Si una relación termina y la otra persona te deja ¿qué sientes que significa esto?
5.      Soledad ¿Disfrutas la soledad? ¿Tienes algún problema cuando durante un tiempo no estás con otra persona? ¿En qué medida demandas relaciones para no estar solo/a?
En uno de los debates posteriores se trató el tema de la soledad, como parte esencial del poliamor. Si no se es capaz de estar solo, disfrutar la propia soledad, difícilmente se podrán tener relaciones amorosas y poliamorosas sanas, libres.
6.      Justicia y equidad ¿en qué medida valoras los conceptos de justicia y equidad? ¿En qué grado la justicia se asemeja a igualdad o paridad?
7.      Autoestima, sentimientos de inferioridad (envidia). La baja autoestima es posible que sea por experiencias negativas vividas de abandono ¿Hasta qué punto tu autoestima está influenciada por la comparación social? Cuando crees que vales menos en comparación con otras personas ¿es por lo que no tienes o es por lo que no eres?
8.      Envidia ¿En qué grado deseas cosas que no tienes o no puedes tener? ¿Por qué lo necesitas o quieres?
è    Atravesar las capas de los celos. Soluciones. Hablar mucho, confianza, hablar, hablar y hablar. Y pensar, reflexionar….
 En la próxima entrada sobre el tema hablaremos del Amor Romántico, entre otras cosas...

25 de marzo de 2018

Amor-Libertad-PoliAmor (1/3)

Debate sobre el amor en libertad y el poliamor 
El pasado mes de febrero tuvimos una interesante charla sobre el tema del poliamor en la asociación cultural la Barraca (Collado Villalba, Madrid), en la que contamos para su introducción con Jorge Roldán, miembro de Poliamor Madrid (https://poliamormadrid.org/) Comentamos a continuación algunos aspectos de la conferencia y su posterior debate, para pasar después a profundizar en varios temas relacionados con el poliamor (en tres post).

Primero la definición. Según la web citada: “El poliamor consiste en amar a varias personas a la vez de manera consensuada, consciente y ética. Quienes lo defendemos creemos que el amor no tiene que estar restringido: si amas a una persona deseas lo mejor para ella, y eso incluye poder ampliar su vida amorosa y sentimental.”
Por su parte, en la Wikipedia encontramos otras definiciones y reflexiones, y en concreto una bastante sencilla “Poliamor es un neologismo que significa tener más de una relación íntima, amorosa, sexual y duradera de manera simultánea con varias personas, con el pleno consentimiento y conocimiento de todos los amores involucrados”.
Lo que deducimos de las definiciones es que el concepto de Poliamor es inseparable de los de confianza mutua, información, transparencia, pluralidad afectiva, relaciones con consentimiento mutuo, ética y honestidad. El poliamor va ligado a cuidados y a compromiso, lo importante es la lealtad. En un primer momento, parece que los celos y la inseguridad pueden parecer lo más difícil de gestionar en el poliamor, pero son la lealtad y el compromiso tal vez los aspectos más complejos de la relación.
Se incide en estos aspectos, 1º para diferenciarlo claramente de lo que han sido las tradicionales relaciones poligámicas, donde una persona (habitualmente el varón) tiene relaciones con otras, que podían ser secretas o, a lo sumo, consentidas, pero uno es el que domina en las relaciones y controla la información, informa solo de lo que quiere a las demás personas con las que mantiene relaciones. Estas son las relaciones típicas del patriarcado y han quedado asumidas socialmente en las sociedades patriarcales clasistas ya que, salvo excepciones, este tipo de relaciones son practicadas en exclusiva por los miembros varones de la clase dominante, al menos de una forma estable.
Polyamor esta mal, es mejor multiamor o polifilia,
porque mezclar raices griegas y latinas esta mal
De la definición teórica y de la práctica concreta del poliamor deducimos por tanto que el poliamor va de la mano del feminismo, inseparablemente. No se entiende uno sin el otro. Se asume radicalmente y como punto de partida la igualdad de derechos entre todas las personas.
2º. En el debate sobre el poliamor también se incide, y se repite una y otra vez, que las relaciones amorosas no son solo las relaciones sexuales. El amor es más y mucho más.
En varios de estos aspectos, Jorge Roldán (volviendo a la charla citada) explicó la cantidad de hechos y tipos de relación para los que nos faltan palabras, no tenemos las denominaciones adecuadas. Se están utilizando y copiando conceptos y palabras en inglés para muchos aspectos, a veces inadecuadamente, ya que es muy difícil: no significan lo mismo en cada idioma, van cargados de intencionalidad, sesgo o contenido cultural.
El propio neologismo “poliamor” es una mala traducción de poliamory que en inglés no significa exactamente poliamor (polilove). El concepto se empezó a utilizar en California (San Francisco) en los años noventa. Se incidía más, en su versión original, en las relaciones afectivas y menos en las sexuales.
Nos faltan palabras para definir en lo concreto, es realmente romper los grises. Así, por ejemplo, lo que en español denominamos tener un “amigo/a íntimo”, está cargado de sexualidad. Mejor es decir que tenemos una “íntima amistad”, para referirnos a tener amigos de verdad, de los de siempre, los de confianza total, no los de Facebook. En inglés close friend, no se puede traducir por “amigo cercano”. Nos estamos refiriendo a ese tipo de amistad en que la confianza, el cariño y el afecto se suman, esto es lo importante, y, además, pueden dar lugar a relaciones íntimas ocasionalmente, como ampliación o parte de la amistad directa.
3º. En el poliamor el que las relaciones sean conocidas por los participantes no significa una convivencia múltiple, aunque no se excluye. También pueden ser conocidas o consentidas en diversos grados, no significa conocerlo todo, ni informar de cada paso o actividad. Conocer o consentir no significa conocerlo todo. También puede surgir el poliamor como la asunción de una realidad dada, fruto de un proceso.
4º Hay diferentes tipos. Puede ser Poliamor Jerárquico, cuando hay una relación principal. Significa, por ejemplo, que hay una relación más continua o frecuente entre dos personas y con otra es menor, por ejemplo porque viva fuera, por razones laborales, etc. Pero igualmente la lealtad e información se tienen que dar entre todos para que se considere poliamor.
Puede ser sin jerarquía. Puede ser entre tres, cuatro o más personas. Se puede dar en un grupo en convivencia. Varias personas que viven juntas y practican el poliamor entre ellas de forma consentida por todas.

En este caso, si el grupo es de más de tres personas, se aproximaría a las “comunas” del movimiento hippy, que practicaban el denominado “amor libre”, y comenzaron a crearse en los años 60 y 70 del siglo pasado. Pero en el concepto de amor libre se considera relaciones más abiertas y fluidas, sin estabilidad, con un alto grado de variabilidad, algo bastante común en estas décadas entre la juventud. Caso diferente era el caso de comunas creadas en zonas apartadas, como algunas que se crearon en pueblos abandonados, donde sí se practicaban relaciones estables en un determinado grupo.
Puede ser una relación consentida cerrada, en la que no se admite que sus participantes puedan tener relaciones con otras personas fuera del grupo, o puede ser abierta, en la que no se excluyen otras relaciones, de diferente tipo. En el sentido de lo que se denomina “anarquía relacional”, que, pienso, sería un paso más, más abierto y explícito que lo que tradicionalmente (oficialmente) se entiende por poliamor:
“Los anarquistas relacionales acostumbran a creer en el consentimiento natural y buscan el consentimiento explícito en la mayoría de los ámbitos de una nueva relación. Cuando construyen una relación nueva con alguien, los anarquistas relacionales confían plenamente en el consentimiento implícito, entendiendo que es revocable y revalidándolo frecuentemente con su pareja. Los anarquistas relacionales pueden usar etiquetas como "pareja" o "amante", pero no las usan para delegar consentimiento basándose en normas sociales (por ejemplo, la comprensión de otras personas sobre lo que estos términos significan). El consentimiento puede ser explícito o implícito, y un consentimiento implícito indefinido en el tiempo se basa en una conversación explícita. Los anarquistas relacionales definen a menudo sus relaciones, incluso las que tienen una etiqueta, a través del consentimiento”. https://amorsplurals.cat/2016/08/29/anarquia-relacional-i-consentiment/
El consentimiento es por tanto el pilar fundamental de la anarquía relacional. Normalmente hablamos de pareja y amistades, diferenciando entre las personas con las que tenemos sexo o no. El poliamor, y más la anarquía relacional, rompen con esas etiquetas.




7 de marzo de 2018

En la víspera de una movilización histórica: 8 marzo 2018

-Una fecha para recordar en la Historia de España-
(Haciendo un post de urgencia en plan tuit)

El 8 de marzo de 2018 figurará destacadamente en la historia de las más grandes movilizaciones en España y en la historia social mundial. Al nivel del hito del 15 de febrero de 2003, cuando salieron a la calle millones de personas para protestar contra la Guerra de invasión de Irak y, en España, la del 22 de marzo de 2014, concentración en Madrid de las marchas de la dignidad, por citar solo dos ejemplos puntuales de movilizaciones que permanecen en el imaginario colectivo. La de mañana puede ser incluso superior.

Se nota en el ambiente. En cada país será diferente, de los casi doscientos Estados en los que están convocadas huelgas y manifestaciones. El éxito de una movilización concreta en un día concreto depende de sus precedentes, cómo se ha preparado y cómo han transcurrido las acciones previas, de “calentamiento”, independientemente de lo acertado de sus motivos, que no entramos ahora a valorar aquí.

Tampoco estamos hablando de movimientos sociales sostenidos en el tiempo, como fueron el 15M-movimientos de indignados o es el propio movimiento feminista. Son aspectos relacionados pero diferentes: las movilizaciones concretas marcan hitos, son “analizadores” históricos porque todo el mundo habla de ellas y se posiciona y, por eso, sirven para analizar la realidad presente y pasada.

Estos hitos son parte esencial de la historia de los movimientos sociales y conforman la construcción del imaginario colectivo sobre ese movimiento, pero no son el movimiento social. Una gran movilización mal gestionada en su acción y resultados puede ser muy negativa para la evolución posterior del movimiento. En el caso de los movimientos alterglobalizadores (o altermundialistas) la violencia introducida artificialmente en sus manifestaciones (incluso por infiltrados de la policía) provocó desprestigio y marginación posterior. En parte también ocurrió lo mismo en las marchas de indignados que tuvieron éxito efímero el 22 de marzo de 2014.

En el caso español, como ya pasó en las dos citadas antes, el ambiente se nota, los actos previos han sido múltiples, exitosos y pacíficos. Todos los medios de comunicación, partidos políticos y resto de movimientos sociales se han visto obligados a posicionarse sobre la huelga y las movilizaciones. Y hay que hacer notar que las organizaciones que se han posicionado en contra lo han hecho con todo tipo de argumentaciones peregrinas, insolventes y, lo que es especialmente más sobresaliente, con contradicciones públicas entre sus miembros. Cuando se dicen tonterías es lo que pasa, que no todas tus ovejas te van a seguir. Tanto el Partido Popular como Ciudadanos han dado mensajes contradictorios. Y más la Iglesia Católica, con obispos diciendo que la virgen María participaría en la huelga y otros diciendo que esto es cosa del demonio.

Además, el éxito se nota ya porque estamos en una nueva ola de crecimiento movimientista en España. Las movilizaciones de pensionistas y jubilados son un éxito paralelo y creciente. La conexión con el movimiento feminista internacional y el acierto de sus acciones en las redes, a todos los niveles, también.  

Dentro de un año, de cinco o de diez, comentaremos: yo estuve allí. Participé el 8 de marzo de 2018, como uno/a más entre millones.

27 de febrero de 2018

Asociaciones, correa de transmisión y partidos políticos (una relación difícil)

Recuerdo a mis profesores del Instituto e incluso a mi padre diciéndome cundo tenía 17 o 18 años que no me metiera en política….”la política para el que vive de ella….” decían, y recuerdo también las primeras fiestas de las asociaciones de vecinos en todos los barrios de Madrid(*), San Antonio de la Florida, la Melonera y las de El Pozo del tío Raimundo que eran absolutamente memorables, pero ir a estas fiestas también les parecía mal a estos que no querían que nos metiéramos en política, pues no había duda de que las asociaciones de vecinos estaba trufadas de comunistas que querían desestabilizar el sistema y se 
Cartel de 1976 cedido por Ramon Adell
Archivo BAP 
aprovechaban de inocentes jóvenes como nosotros para aleccionarnos y llevarnos por el camino de la perdición política… Y no les faltaba razón pues efectivamente para el partido comunista , podríamos decir el único partido de aquellos años, con excepción de algunos grupos menores como ORT,  MC,  PC-ML,  PT y algún otro (el PSOE no existía ni se le esperaba), la creación y puesta en marcha de asociaciones de vecinos y la realización de todo tipo de actividades festivas y culturales (CCOO hacia algo parecido) era la estrategia a seguir para concienciar a la población de la necesidad de iniciar el camino hacia la democracia (democracia burguesa la llamábamos en el MC), efectivamente era su estrategia y funcionó sumada a la jugada del “Eurocomunismo” pero eso es otra historia…..

Cuando las cosas se tranquilizaron y apareció el PSOE empezaron a acusar al PC de utilizar a las asociaciones como “correa de transmisión” de sus intereses, obviando por completo que en la época en la que se puso en marcha esa estrategia los partidos políticos estaban prohibidos y los que militábamos en ellos nos jugábamos algo mas que una reprimenda de nuestros padres, pero esto se olvidó por completo e insistieron una y otra vez en el temita de la “correa de transmisión” y empezó a ser una respuesta recurrente en muchos de los ayuntamientos en los que gobernaba a pesar de que gran parte de los cuadros del partido provenían de las AAVV (como digo en el PSOE no había suficientes militantes ni simpatizantes). Este argumento se instaló fuertemente en esos órganos de poder hasta que descubrieron que con las asociaciones en ese momento descabezadas podían realmente crear una red clientelar que diera “respaldo ciudadano” a sus políticas (todo para el pueblo pero sin el pueblo), todavía hoy a muchos alcaldes se les podría asignar la frase de Goering un poco retocada “cuando escucho la palabra participación hecho mano a mi pistola”.

A mi manera de ver estos datos que son contrastables con la memoria de los que somos algo mayores y llevamos tiempo en el “ajo” o con la hemeroteca para aquel que tenga tiempo y ganas, vienen a demostrar que si la izquierda en algún momento utilizó las asociaciones fue porque no había otro camino pacífico para transformar la sociedad y en cualquier caso nunca con objetivos espurios, si no completamente legítimos. Soy un tanto firme en esta cuestión pues costó avanzar en conseguir la  imposibilidad de perpetuación de la dictadura (lo de Billy el niño y esos tipos no era broma).
Cartel de 1993 cedido por Ramon Adell 
Archivo BAP 
Hoy es completamente diferente. Los Ayuntamientos, y qué decir de otras administraciones, han asumido por completo que tienen una red ”cívica” para legitimar sus propuestas, por muy descabelladas o interesadas que estas sean, una red que mantienen a base de subvenciones y otras prebendas, cuando están en el poder y con promesas y otras cuestiones cuando están en la oposición, hasta en los colegios pocos directores han podido sustraerse a la tentación de tener un  AMPA afín que no les de problemas ni destaque sus debilidades, haciendo gala estos de un mal entendido corporativismo y dejando pasar la opinión de la única parte voluntaria de la comunidad educativa. Es decir las asociaciones en muchos casos se han convertido en “correa de transmisión” de los partidos del bipartidismo, y lo digo así con todas las letras pues en los pocos casos en que una asociación o sus órganos de gobierno son simpatizantes de IU u otras izquierdas siempre suelen anteponer los intereses de la asociación a los del partido… es lo que tenemos los de izquierdas (que diría Almodóvar).

Llegados a este momento los nuevos partidos y los ideólogos de estos han puesto en marcha una nueva forma de participación menos manipulable, y digo han puesto en marcha porque estas teorías y metodologías están en danza hace bastantes años, que van desde los presupuestos participativos ya estudiados y avalados por Tomas R. Villasante desde hace al menos 20 años, que presentó el libro de Tarso Genro sobre los primeros presupuestos de este tipo en Brasil, hasta las mareas y la PAH, que tienen un precedente en el México de los años 80 (Superbarrio),  incluso los “nuevos” métodos de gestión social y empresarial como el Dragón Dreaming, que podíamos asimilar al concepto “sentipensante” de la Colombia de los 90.

No quiero terminar este post sin aclarar que no quiero decir que las asociaciones hayan quedado obsoletas como herramienta de participación política y social, sino que evidentemente estamos en un cambio de ciclo en el que espero que estas entidades sepan separarse del poder, no para enfrentarse a él sino para comenzar un camino que sea una relación entre iguales en el que ambas partes puedan jugar su papel libremente.

Anécdota

Una noche hace algunos años (bastantes) me encontré con el gran político Juan Mari Bandrés en un bar del barrio de las letras y estuvimos charlando hasta altas horas, en un arranque de inocencia juvenil le pregunté sin ambages “¿el poder corrompe?” y el casi sin pensarlo pero denotando que era una respuesta recurrente dijo “no sé yo todavía no he gobernado…” pues eso…con el tiempo he ido meditando sobre esa respuesta y no sé si el poder corrompe pero estoy seguro que expulsa de su entorno al que no juega con sus reglas y parece que una de las principales (del poder no de la política) es la mentira y la manipulación.

PS.: Poco antes de publicar este post se manifiestan a lo largo del país pensionistas que reclaman una retribución acorde a su aportación a lo largo de su vida laboral, estas manifestaciones, ejemplares, siguen la formula de convocatoria más actual, tipo “Marea” en la que no aparecen partidos políticos, ni sindicatos….y tampoco aparecen ninguna de las asociaciones de la tercera edad de las que hay una en casi todos los municipios de España, para mí esto es un claro ejemplo de lo expuesto anteriormente, todas estas asociaciones disfrutan de locales, viajes y muchas otras “ayudas”, que son percibidas por sus órganos directivos como regalo del alcalde de turno, pues este suele encargarse de que así lo vean…..como digo una nueva manera de hacer y pensar debe de instalarse en las asociaciones, como elemento de participación ciudadana…y confío plenamente en ello … Otro mundo es posible. De hecho las mareas serían poca cosa si no fuera por los cientos de asociaciones (y sindicatos) que se unen para moverlas…

Antonio de Juana




22 de enero de 2018

Tercer Sector -la participación de las organizaciones no lucrativas-

Tomás Alberich (2018). Madrid, Editorial Dykinson SL. ISBN: 978-84-9148-512-4 

Una introducción al Tercer Sector y una visión crítica del mundo de la participación social desde las organizaciones no lucrativas



PRESENTACIÓN

El Tercer Sector también ha sido denominado sector voluntario, sociedad civil, sector no lucrativo, sector independiente, etc. Seguramente el nombre de Tercer Sector se ha ido imponiendo en las últimas décadas porque es el más aséptico y neutral ya que la mayoría de las otras denominaciones exponen solo una parte de sus características.

Para que se entienda mejor diremos que “entidad del Tercer Sector” es lo mismo que decir “Organización No Lucrativa” (ONL), ya que el carecer de ánimo lucrativo es la característica definitoria de las entidades del Tercer Sector, hablando siempre de entidades privadas. 

El TS incluye a todas las organizaciones que no son públicas (administraciones o servicios del Estado), ni privadas con ánimo de lucro (empresas, sociedades mercantiles), por lo que nos podemos imaginar que son numerosas y diversas. Las más conocidas son las asociaciones y las fundaciones, pero también incluye entidades tan dispares como organizaciones religiosas, colegios profesionales, asociaciones políticas, sindicatos, etc. A su explicación, origen y delimitación se dedican los primeros capítulos de esta obra.

En lo que sí se coincide públicamente es que el sector no lucrativo ha ido ganando importancia, peso social, político y económico, y que ha sido creciente en las últimas décadas y por muy diversos motivos. Algunos se analizan a lo largo de esta obra. Nadie duda de estos incrementos, pero sí se discute hasta qué punto estos procesos, amplios y complejos, suponen una mayor democratización de la sociedad, un mayor protagonismo para la ciudadanía y las organizaciones sociales o si, además, estos procesos han ido en paralelo a la privatización de servicios públicos.


Como veremos, estos debates no están separados de los diferentes modelos internacionales que ha adoptado el Tercer Sector y de los tipos de Estado de Bienestar, que veremos en el capítulo cuarto, e inseparable de los cambios y la actualización que ha supuesto el proceso internacional de globalización y el auge de la Responsabilidad Social Corporativa (cap. 5).


Los capítulos 6 y 7 se dedican a introducirnos en los conceptos de participación ciudadana, ciudadanía y las diferentes formas de participación. Para, finalmente, terminar con una profundización crítica de algunas entidades del TS, sus características internacionales en la cooperación al desarrollo y las actuales en España, especialmente del Tercer Sector de Acción Social (TSAS).






Dedicado a los compañeros y amigos

Julio Alguacil y Javier Garrido,

compañeros de vida,

amigos de la sociología y de la naturaleza




ÍNDICE
Presentación
Capítulo 1
ESTADO, MERCADO Y TERCER SECTOR
1.1. Las contradicciones sociales
1.2. No todo es Estado o Mercado
1.3. Origen del Tercer Sector
Capítulo 2
DEFINICIONES Y ESTRUCTURA DEL TERCER SECTOR
2.1. Definiciones
2.2. Estructura y composición
2.3. La Economía Social y otros conceptos
2.4 Clasificaciones del TS según tipos de asociaciones y entidades no lucrativas
Capítulo 3
FUNDACIONES Y ASOCIACIONES DE UTILIDAD PÚBLICA
Capítulo 4
MODELOS INTERNACIONALES DE TERCER SECTOR
4.1. Modelos de política social y de Estado del Bienestar
4.2. Estudio internacional de la Universidad Johns Hopkins
4.3. Modelos, características por bloques y países 
4.3.1. Modelo liberal
4.3.2. Modelo corporativista-subsidiario
4.3.3. Modelo socialdemócrata escandinavo
4.3.4. Modelo latino-mediterráneo
Capítulo 5
GLOBALIZACIÓN Y RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA
Capítulo 6
PARTICIPACIÓN CIUDADANA Y SOCIAL. EL CONCEPTO DE CIUDADANÍA.
Capítulo 7
NIVELES Y FORMAS DE PARTICIPACIÓN
Capítulo 8
CARACTERÍSTICAS ACTUALES, DESAFÍOS Y RETOS DEL TERCER SECTOR
8.1. La cooperación internacional, un escenario mundial controlado por fundaciones privadas
8.2. La Economía Social y su relación con el asociacionismo ¿hacia un Cuarto Sector?
8.3. Evolución en España del TS. Desde la competencia desleal a un escenario poscrisis
8.4. El Tercer Sector de Acción Social. Características principales y retos (estudios recientes)
8.5. Contradicciones, nuevas iniciativas y funciones para el Trabajo Social en un contexto de cambio
BIBLIOGRAFÍA
Legislación
Glosario

Vinculo con la editorial:

2 de enero de 2018

Triple fracaso del Partido Popular en Cataluña, triste consuelo para las izquierdas

El Partido Popular ha fracasado en Cataluña triplemente: primero con la gestión del referéndum, que dijo repetidamente que no se produciría, asegurando a su electorado y a toda España que el referéndum en Cataluña no se celebraría: fracasó, el referéndum se celebró y participaron en torno a dos millones de catalanes, no sabemos exactamente cuántos. Fueron a votar desafiando al Gobierno del PP, a las amenazas de sanciones y multas si se iba a votar y a más sanciones si se formaba parte de las mesas electorales o de la organización. Con urnas y papeletas guardadas en las casas y claustros de los centros escolares haciendo actividades “extraescolares” durante todo el fin de semana para que los colegios no se cerraran ni precintaran…, y desafiando también a los que llamaban a no ir a votar, es decir PSOE y Ciudadanos. 
La continuación de ese fracaso fue la gestión del día del referéndum. El PP no esperaba esa amplísima organización, ni esperaba esa participación masiva y pacífica, frente a la cual desplegó una violencia gratuita. Violencia muy gratuita: porque no sirvió ni siquiera para el fin por el cual la ejercía, que era evitar la celebración del referéndum. Ya es delito ordenar que la policía antidisturbios cargue violentamente contra ciudadanos pacíficos, esto está especificado en la ley de seguridad ciudadana de cualquier país democrático del mundo, España incluida. La violencia que puede ejercer la policía siempre será en la medida que sea estrictamente necesaria y frente a la existencia de un peligro mayor para la seguridad ciudadana si esta violencia no es ejercida. Caso que no se daba el uno octubre, cuando las fuerzas del orden intervinieron creando desorden y cientos de heridos. Pero es que además el Gobierno del PP no consiguió paralizar el referéndum, ni dar la imagen de autoridad que buscaba para su electorado español. Un operativo fracasado pero con un Gobierno que no reconoció ni un solo error, con un Ministro del Interior asegurando lo acertado de la intervención y felicitando a sus policías. Además, deterioró la imagen democrática de España como país, mostrando a un Gobierno autoritario.
El tercer fracaso del PP en Cataluña ha sido el resultado de las elecciones. Por primera vez en tres décadas, el PP se queda como séptima fuerza política en el parlamento catalán y sin grupo parlamentario. Algunas conclusiones generales que podemos sacar:
  1. Va a ser difícil que el PP pueda seguir gobernando en España como si no hubiera pasado nada, siendo una fuerza con presencia marginal en Cataluña, la Comunidad Autónoma que aporta más del 19% del producto interior bruto (PIB) a la economía española. La previsión cierta y próxima es que habrá un adelanto electoral. Desde diferentes ámbitos se forzará a que Rajoy convoque elecciones generales en los próximos meses. Antes de que el declive del PP y sus peleas internas se hagan más públicas, con una FAES-Aznar amagando en su apoyo a Ciudadanos, y pendientes de decenas de juicios por corrupción con posibles sentencias desfavorables, a pesar de sus maniobras en la manipulación de tribunales.
  2. Después de las elecciones catalanas podemos definitivamente afirmar: Españoles: el bipartidismo, ha muerto.
  3. A pesar de lo cual en Cataluña las derechas han conseguido el principal de sus objetivos: que no se hable del eje izquierda-derecha, ni de los de arriba y los de abajo, en definitiva que no se hable de clases sociales, ni de privilegios, ni de pobreza o corrupción, y ya de la lucha de clases para qué, de eso ni te cuento. Que quede todo difuminado por el eje de pensamiento único del debate independencia anti-independencia (como ya habíamos comentado (http://blogs.publico.es/dominiopublico/24592/quince-tesis-sobre-catalunya-el-proces-y-espana/). En este escenario las derechas siempre ganan: el voto a las opciones de izquierdas ha bajado en los diferentes ámbitos y bloques presentes. La paradoja es que no se discute de la izquierda y la derecha, que estos términos parecen no explicar nada, pero es evidente que sí suben las derechas en el Parlamento catalán.
  4. Esto no es óbice para que señalemos, esquemáticamente, algunos errores de la política de la opción más claramente de izquierdas, la de los Comunes + Podem. La marginación de Errejón y de Alberto Garzón en la campaña catalana ha sido sangrante (como lo es en general en UP). También señalar los errores de la seguramente mejor líder de la izquierda catalana actual, Ada Colau: rompió el gobierno municipal que mantenía con el PSC en Barcelona, en base a una desavenencia política general (la aplicación del 155) y es difícil que esta ruptura pueda ser valorada positivamente por la mayoría del vecindario barcelonés. No se entiende que si el pacto de gobierno era positivo para la ciudad se rompa. Por otra parte, su equilibrismo y ambigüedad sostenida en el tiempo ha sorprendido. Como ejemplo recordemos que Colau salió a los medios de comunicación al día siguiente de la aprobación de la DUI (27 de octubre, Declaración Unilateral de la República-aplicación del 155), para decir que, como Alcaldesa, no sabía si Cataluña era ya o no una República independiente. Esto a pesar de que la aprobación parlamentaria de la DUI era no solo ilegal si no también ilegítima, al declarar independiente una Comunidad Autónoma por unos partidos que representaban apenas el 48% del voto.
Si Colau y los Comunes habían dicho repetidamente que la convocatoria del 1 de Octubre era solo un día de movilización y que carecía de eficacia ¿a qué venían las dudas sobre en qué situación se estaba con la DUI? Ni siquiera Puigdemont ha declarado, en ningún momento de toda esta historia “soy el Presidente de la nueva República de Catalunya”. Más bien sus declaraciones desde el 1 de octubre parecen dictadas por sus abogados.
  1. Podem se presentaba con una escisión independentista reciente y la coalición de izquierdas ha quedado atrapada entre dos bloques enfrentados, no dejando suficientemente claro a lo largo de todo el proces un argumentario simple, que pudiera ser entendible, como lo han hecho el resto de fuerzas, en su caso una apuesta clara por defender el “SÍ a un referéndum pactado para poder votar NO a la independencia”. Lo único que se entendió fue su no al 155 y el sí a la reforma de la Constitución.
El remate final ha venido de Carmena, creando una crisis en el gobierno de izquierdas de la capital madrileña tres días antes de la votación catalana, dando la imagen de que son imposibles los gobiernos unitarios del cambio y asumiendo el deber de arrodillarse ante Montoro…
  1. Terminamos con un tema de fondo. España no vive en una dictadura, no seguimos en el franquismo, a pesar de lo que dicen algunos, incluidos destacados independentistas e izquierdistas, pero sí podemos decir que en España padecemos un Estado Autoritario.
Aunque todo depende de las definiciones de cada cual, los síntomas de la deriva autoritaria son múltiples y fácilmente contrastables. Decir que vivimos en la dictadura o en el franquismo además de injusto para todos los antifranquistas, para las miles de víctimas y militantes demócratas, es una banalización de lo que fue la Dictadura criminal franquista.

Sí podemos citar algunos de los síntomas preocupantes del Estado Autoritario: la separación de poderes es mínima. Cientos de corruptos de las derechas (oligárquica, mediática o borbónica) campan a sus aires pendientes de juicio o, aunque hayan sido condenados, pendientes de recursos. Mientras, tuiteros, artistas, jóvenes de Alsasua o manifestantes están en prisión o multados por la Ley Mordaza. Y dirigentes independentistas permanecen en prisión, sin posibilidad de salir bajo fianza y llevan así varios meses, aplicación cautelar que habitualmente solo se aplica a delincuentes acusados de asesinatos o a criminales peligrosos. En España se está aplicando a dirigentes políticos acusados de delitos que, en su mayor parte, ni siquiera existen como tales delitos en otros países europeos. Desobedecer una ley no puede ser motivo para una prisión incondicional sin fianza.

Y podemos seguir con múltiples ejemplos de una democracia en retroceso: reducción en las protecciones del Estado social, desahucios de familias con menores, gente pagando alquileres por dormir en un balcón, casi un 30% de la población española por debajo del umbral de la pobreza… en definitiva, aumento de las desigualdades en todos los ámbitos. Practicando todos estos delitos económicos y sociales un Estado solo se puede mantener si es Autoritario.



Versiones anteriores (algo reducidas) de las dos últimas entradas de este Blog sobre Cataluña han sido publicadas en el diario Público.es: