20 de noviembre de 2017

Quince Tesis sobre Catalunya... y España

1. Nación es una comunidad imaginada, un concepto intersubjetivo, variable en el tiempo y según en qué espacios. El sentimiento de ser/pertenecer a una nación hoy ha cambiado. Mucha gente, especialmente la joven, tienen sentimientos múltiples de comunidades imaginadas. Una persona se siente unida, ligada a una comunidad, que es en primer lugar lo próximo, su pueblo-barrio-municipio o comarca, y de ahí se salta a otras comunidades aparentemente cercanas: su región-nación, Europa... Así lo reflejan estudios sobre los sentimientos más fuertes de pertenencia, que es a lo próximo: la localidad, la generación (por la edad) y el género. Los tres casos son comunidades en que uno se siente ‘entre iguales’ (por ej. ver en J. F. Tezanosi ). El sentimiento de pertenencia a una clase social también existe pero ha perdido importancia en las últimas décadas, aunque desde el comienzo de la crisis vuelve a crecer.
Por otra parte cada vez más gente complementa esto con la identificación como “ciudadano del mundo”, sentimiento que tienen desde los nuevos hijos de la globalización, desde el humanismo y la visión social (ONG, asociaciones sin fronteras...), hasta los técnicos, cuadros, pijos ejecutivos y gerentes del capitalismo transnacional (Castells, 2017, Luyendijk, 2015ii). La conclusión es que se le da menos importancia a ‘ser’ de una nación.
2. Históricamente España nunca ha sido una nación, no se ha sentido como nación única, sí como Estado, en el que conviven varios sentimientos nacionales. Esto es la historia de los últimos mil años -parece que con los visigodos hubo un tiempo en que sí hubo una sola nación. Pero estos parámetros no nos sirven para medir la realidad actual. En el Estado español existen sentimientos de pertenencia al menos a cuatro nacionalidades: Cataluña, País Vasco, Galicia y... España. Porque si una parte importante de la población de un territorio considera que su nación es España no se puede negar esa realidad. Como siempre, todo depende de las definiciones.
En Galicia el sentimiento nacionalista es minoritario, pero incluso así una parte de la población considera que Galicia es una nación dentro de otra, España. Y no pasa nada. Como decíamos, España no era una única nación, pero desde hace varios siglos se ha ido construyendo esa realidad nacional de autoimagen nacional, superpuesta a la de otras nacionalidades. Y tampoco pasa nada por reconocerlo. Se sea de derechas o de izquierdas.
3. El independentismo nos divide a todos, a las izquierdas más. Ya lo hemos comentado, http://tomasalberich.blogspot.com.es/2017/09/si-al-referendum-en-catalunya-para.html Esperemos que con la salida de los últimos independentistas del PSC y de Podem (Dante Fachin y cía) la cuestión haya quedado clarificada en las izquierdas, al menos durante un poco de tiempo.
4. Cortinas de humo. Los antecedentes inmediatos a la situación actual son esquemáticamente: a) los nacionalistas catalanes han gobernado y vivido fenomenal durante más de treinta años, dirigiendo y gestionando casi todo, desde la política educativa-lingüística, hasta la sanidad, los demás servicios públicos y la seguridad ciudadana b) La afrenta antiestatut se produce en 2010, cuando el nuevo Estatuto aprobado en los dos parlamentos (catalán y español) y en referéndum, es modificado después por el Tribunal Constitucional (contradicción constitucional denunciada por múltiples juristas, la Constitución tiene errores que habrá que corregir) c) Es solo en 2012, cuando van apareciendo los casos públicos de corrupción, cuando los Puyol y dirigentes de Convergencia i Unió ven que pueden acabar en la cárcel, es cuando dan el giro independentista en sus organizaciones. Objetivo doble: aspiración a ser juzgados solo por tribunales catalanes y, sobre todo y en el corto plazo, cortinas de humo que tapen la corrupción y los recortes sociales que estaban imponiendo a la población catalana. Exactamente los mismos objetivos que el PP en el resto de España.
Así, los dos partidos más corruptos de España, y seguramente de la Unión Europea, el Partido Popular y CiU son los dos más interesados en la tensión. No es que se aprovechen de la tensión: es que la han estado fabricando, alimentando o incentivando, en el último lustro al menos.
Lo robado por el clan de los Puyol se calcula que son más de mil millones de euros. El expresident Mas ha pedido 2,2 millones hace unos días para pagar lo que le falta de lo solicitado por el Tribunal de Cuentas (por el referendo de 2014). Después de recolectar dinero por toda Cataluña no llega a los 3 millones. De verdad que no lo entiendo. Partidos corruptos, con sentencias judiciales que les han embargado hasta las sedes, Unió se ha disuelto, Convergencia también, renaciendo con otros nombres varias veces, pero que han cobrado ilegalmente un 3 a 5% de las obras de Cataluña durante décadas, miles de millones de euros en comisiones, y el expresidente sale en los medios diciendo que “es que van a por nosotros, a por nuestro patrimonio, a por nuestras familias...” (mostrando lo que es la casta: familia/patrimonio es lo mismo).
5. Hay independentismo (y nacionalismo) de derechas y los hay de izquierdas, reconozcámoslo de una vez. Especialmente hay que reconocerlo desde esa izquierda corta de vista que, por un lado, predica y recuerda lo de “proletarios del mundo uníos”, ya que “la izquierda siempre ha sido internacionalista” dicen y es cierto, pero luego le echamos las culpas de los males de “España” al Gobierno alemán, al de USA, etc. Si se es internacionalista radical de verdad estaríamos en contra de todos los Estados y nos daría lo mismo que en la UE España esté representada por un Estado o por dos o por tres.... Es decir, se es internacionalista siempre y cuando no me toques a España. Que es una e indivisible. Esto no creo que sea muy de izquierdas. Pero es la realidad: todos somos un poco nacionalistas. No pasa nada por reconocerlo.
6. Por lo tanto asumamos, por ejemplo, que la CUP anticapitalista catalana es de izquierdas, aunque se pueda considerar que su estrategia y sus tácticas estén equivocadas. Principalmente porque han puesto en primer lugar, como objetivo prioritario y principal, la independencia, dejando en segundo plano los objetivos sociales, de redistribución, igualdad, etc.
La CUP, como otras personas de izquierdas en Cataluña y en España, consideran que es más factible conseguir la República en Catalunya, mediante una gran movilización social sostenida en el tiempo, y así conseguir un nuevo Estado más igualitario, justo y libre. Que esto es más fácil y alcanzable que luchar por los mismos objetivos para el conjunto del Estado actual. Esta es su consideración estratégica. Piensan que hay que apoyar el independentismo porque ‘la cadena se romperá por el eslabón más débil’: el régimen monárquico-corrupto se romperá en Cataluña y pasaremos a una fase de cambio radical o al menos de transformación republicana y social, 1º en Cat. luego en el resto. Esto, aparte de ser un planteamiento que se pueda considerar egoísta, es que la realidad que nos ha traído el proces tiene bastante de lo contrario: el reforzamiento de la derecha en toda España.
7. El proceso independentista ha favorecido un rearme político e ideológico para las derechas españolas. El PP ha hecho bloque con VOX, con el Ciudadanos recentralista y ha impuesto la estrategia españolista al PSOE. El PP, partido corrupto donde los haya, ha conseguido gracias al independentismo catalán que no se hable de lo importante. Entre las miles de cosas que dejan de aparecer en los medios de comunicación solo señalaremos dos: corrupción masiva, Gurtel, con jefes de policía acusando a toda la cúpula del PP de corruptos y no pasa nada. ILP para la vivienda de Madrid, 76.000 firmas recogidas, tumbada antes de discutirse por PP y C’s y no pasa nada. Nadie se ha enterado.
8. A favor del independentismo digamos que ha servido para algo: mostrar a la ciudadanía algunas de las características y contradicciones del sistema político y del poder económico, las empresas se van y la situación cambia. La inmensa movilización social pacífica en Cataluña ha extendido las ideas republicanas, ha mostrado la realidad de una monarquía borbónica obsoleta y ha mostrado lo imparable que es un acto de desobediencia civil cuando es masivo y pacífico: el 1 de octubre acudieron a votar más de dos millones de personas sabiendo que hacían un acto “ilegal” según la legislación vigente del Estado. Ha sido una victoria, más que de los partidos políticos soberanistas, que también, de la sociedad civil organizada entorno a cientos de comités locales de defensa del referéndum. Esta red ciudadana se ha empoderado con el proceso movilizador. Esperemos que se mantenga pero que también se oriente para otros objetivos sociales.
9. No hay cambios sociales gratis. Llegados a este punto, analicemos otros supuestos éxitos. Conseguir que el Rey trabaje un día más al año no parece mucha victoria. Ha mostrado que sirve al partido gobernante y punto. El PP sale ganador del proces y no lo oculta. Rajoy: “yo he convocado las elecciones”. Gobierna en Cat. por primera vez en la historia. El 2º ganador es el Ibex 35 y las multinacionales que han mostrado su poder. Cuando han empezado a cambiar sus sedes a fuera de C. la situación ha cambiado. Han mostrado mediante la acción directa que el coste de la independencia sería elevado o, en todo caso, que no hay proceso rupturista sin costes económicos.
Vicenç Navarro: “la crisis social ha continuado profundizándose, las derechas reaccionarias están enormemente movilizadas, y más fuertes que nunca en el periodo democrático. Intentar generar un proceso revolucionario en la situación actual es un error enorme, como ha ocurrido en otros momentos históricos en nuestro país y en otros países [...] Nunca antes durante el periodo democrático habíamos visto a las derechas tan envalentonadas. Esta estrategia ha creado una situación tal que la bandera borbónica ha pasado a ser la española, incluso a nivel popular http://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2017/11/08/la-desunion-de-las-izquierdas-una-de-las-mayores-causas-de-la-gran-crisis-social/
El independentismo catalán ¿no sabía que esto iba a pasar o simplemente no querían pensar en ello? O les daba igual porque para sus dirigentes políticos el objetivo no era la independencia eran otras cosas.
Aquí un pequeño paréntesis para una reflexión: si el proceso movilizador comenzado en 2011 y continuado con las mareas ciudadanas y las marchas de la dignidad (más de un millón de personas en la movilización de 2014), si este proceso hubiera continuado en el tiempo y a más, poniendo a presión al sistema especulativo-corrupto-depredador que nos gobierna, la situación hubiera sido parecida: las multinacionales ubicadas en España hubieran 1º amenazado, cambiado su sede después y 3º habrían aumentado las deslocalizaciones y, más aun, el descenso del turismo… Es la economía globalizada que tenemos. No hay procesos transformadores sin costes, ni tan siquiera procesos de cambio social. No hay transformación político-social gratis. Tengámoslo en cuenta.
10. El separatismo catalán está en, en estos momentos, en un callejón sin salida, en un punto muerto del proceso. Vías pacíficas exploradas:
La presión permanente en la calle, huelgas, manifestaciones, cortes de carreteras,... lleva a que más y más empresas se vayan de Cataluña. Mostrando una economía globalizada y muy débil, como en el resto de España. Los primeros que se van son los turistas... motor económico de primer orden en toda España. El separatismo low cost se ha mostrado como imposible. Manifestaciones de millones de personas muestran lo crítica que es una parte importante de la población con el Gobierno estatal, pero este no se inmuta. Sabe que están en el callejón sin salida. Si se crea un clima social de mayor inestabilidad la economía se resentirá más. Y no parece que los catalanes estén por la labor de sufrir para conseguir la independencia. En las encuestas solo un 15% considera que el sentimiento independentista es irrenunciable y por motivos-emotivos diversos (encuestas del órgano oficial catalán, pueden ser incluso menos). El resto del independentismo es instrumental, material: considera que en una Catalunya independiente se viviría mejor, con más PIB más nivel de vida, lo cual es muy discutible. Una cosa es el PIB y otra el nivel y otra la calidad de vida. Una cosa es el IPC y la renta per cápita y otra la calidad de la vida (por ejemplo, es atrevido afirmar que la mayoría de la población de Andalucía tiene peor calidad de vida que la de Cataluña, en todo caso las diferencias son pequeñas). En la creación de independentistas ha hecho mucho daño que el PP vetara leyes catalanas de carácter social. Pero han sido básicamente dos y muy recientes: para dar más derecho a la vivienda frente a los desahucios y de la pobreza energética.
11. Si las grandes movilizaciones masivas no sirven para conseguir la independencia ni para pactar un referéndum, quedaría la vía heroica minoritaria, practicada con éxito ante terribles injusticias y en países colonizados: huelgas de hambre, encierros y quemarse a lo bonzo. No lo digo en broma. Esto es lo realizado en países que consiguieron la independencia, como la India, recordemos que Mas y Puigdemont se compararon con Gandhi, y en otros que no lo consiguieron (Tíbet). Pero ¿cuantos catalanes están dispuestos a realizar una huelga de hambre indefinida? Parece que pocos. De momento ninguno. Si para ellos la independencia fuera un hecho irrenunciable y lo principal en su vida lo harían. Como lo han hecho muchos independentistas en otras partes y como lo han hecho numerosos presos políticos, sufragistas, etc. en los últimos siglos que consideraban y practicaban todas las vías de acción para conseguir Derechos Humanos fundamentales. Pero no es el caso que nos ocupa.
Tenemos a los líderes de Esquerra: El supercatólico Junqueras ha declarado que este conflicto se reduce a algo simple “la lucha del bien contra el mal”. La misma afirmación que hicieron otros líderes históricos, como Bush antes de invadir Irak, o la Inquisición y los Reyes Católicos antes de expulsar a musulmanes y judíos. Vamos avanzando en los análisis. Junqueras ha prometido varios años que “la próxima Diada será en una Catalunya independiente”, no ha explicado si ha sido una visión mística o es que le hablan fuerzas superiores, divinas, a las que el resto de los mortales no llegamos. Junto a él está su portavoz en el Congreso, Rufián, al que no le faltó un minuto para acusar a Puigdemont públicamente de que se “había vendido por 155 monedas de plata” cuando, simplemente, había rumores de que el President convocaría elecciones en el fatídico viernes negro de la DUI y el 155 (27 de octubre). En la calle ya había pancartas de “Puigdemont traidor”. Estos son los héroes independentistas. (Por cierto Puigdemont ha declarado esta semana que sintió “una llamada” que le decía que debía presentarse y defender a Catalunya).
Dos semanas después, líderes de Esquerra y del PdCat son ahora los que dicen que lo aprobado “solo era simbólico” (Carmen Forcadell, Presidenta del Parlament), que no estaban preparados para la independencia (Consejers), incluso una persona normalmente seria, Joan Tardá, compañero de Rufián, afirma que no ha llegado la independencia a Catalunya porque la mayoría de los catalanes no lo han querido. Pero eso no les impidió a ellos declarar la independencia y defender repetidamente su “legalidad y legitimidad” y su mayoría hace solo dos semanas... así de fácil y sin pedir perdón ni nada.
O sea que nos han metido a toda España en este lío, en esta confrontación, con costes económicos, humanos, violencia, etc. por algo simbólico, un espectáculo teatral que hace ya más de dos años representaba a la perfección el pueblo de “Ocho apellidos catalanes” para engañar a la yaya. ¿Son todos estos nuevos traidores del independentismo o ya se van reconciliando con la realidad? Porque parece que muchos independentistas “se han caído del guindo” y han descubierto incluso que la policía, cuando se le ordena, pega a gente pacífica, o que hay presos políticos o casi.
Cuando a los mossos se les ordenó cargar y pegar ¿dónde estaban los demócratas? Por ejemplo el 27 de mayo de 2011 el gobierno de Mas ordena desalojar violentamente a los acampados del 15M: el Consejero de Interior adujo que por la tarde jugaba el Barça y no iba a permitir acampados en la plaza, que quedaba muy feo. Hubo numerosos heridos y denuncias judiciales. Unos meses después el Parlamen va a aprobar recortes brutales en sanidad, educación, etc. El Govern de Mas se adelantaba a lo que luego haría Rajoy. Grupos sociales y algunos 15M, llaman a rodear el Parlamen y hay manifestantes que insultan y se encaran con diputados. Varios de los manifestantes, años después, van a la cárcel, el Govern ha ejercido la acusación particular contra ellos. Igualmente había ordenado a los mossos que retiren urnas cuando se quieren organizar referendos contra la deuda ilegítima de los bancos, o contra los desahucios. Estos que ordenaron la represión son los mismos que ahora desde Bruselas acusan a la policía española de brutalidad.
¿Hay presos políticos en España o de conciencia? En cualquier país europeo encontraremos alguno. Esto no significa que España no sea una democracia, en parámetros básicos al menos. A lo mejor pensaban muchos independentistas y pacífica buena gente que los sucesos de septiembre, cuando, recordemos, los líderes de las asociaciones convocan a miles de personas a las puertas de la Consejería que estaba siendo registrada por la Guardia Civil y la gente se apodera de varios vehículos policiales, les rompe las lunas etc. y no iba a pasar nada. Después los dos Jordis se suben a estos vehículos policiales ‘capturados’ y desde encima de ellos dan un mitin. Luego les llaman a declarar y les mandan a prisión ¿Pensaban que les iba a salir gratis? Si los acampados del 15M o las mareas ciudadanas, o cualquier perroflauta, hubieran hecho lo mismo, apoderándose de vehículos policiales ¿que se habría dicho de ellos? En cualquier país europeo ¿no serían preventivamente detenidos los que dirigen estos actos? Eso no quita para que hoy consideremos una exageración mantener en prisión incondicional sin fianza a los Jordis y al Govern, es una medida excepcional y política que esperemos que el Tribunal Supremo derogue lo antes posible.
Tampoco es el único caso. A unos jóvenes de Alsasua se les ha aplicado la ley antiterrorista por una pelea en un bar, están y pueden pasar largos años en la cárcel ¿es justo? Y por no hablar de los tuiteros encarcelados.
12. Pero, volvamos al objetivo instrumental: la independencia está bien, pero para vivir mejor. Una cosa es ir a una manifestación, o incluso a un referéndum que se considera ‘alegal’, y otra cosa es vivir peor. El día que se anunció la DUI, un sindicato anunció una huelga ¡de 10 días! en respuesta a la simultánea aplicación del art. 155. Al día siguiente desconvocaron. Una semana después parte del Gobern va a prisión. Se convoca una nueva huelga general, ahora de un solo día (8 de noviembre). El paro fue muy minoritario, la movilización se refleja en cortes de carreteras, paralización del transporte público por piquetes, mayoritariamente de jóvenes. Es decir una cosa es el querer, votar la independencia, manifestarse... a ser posible en fin de semana... y otra cosa es el trabajo, el dinero y la estabilidad.
13. Por otra parte, el movimiento a favor del derecho de autodeterminación es minoritario a nivel estatal y seguramente lo seguirá siendo en su aspiración a modificar la Constitución para que se recoja. Pero en las pasadas elecciones autonómicas el 48% de los votantes en Cataluña lo hicieron por opciones independentistas ¿no es esto suficiente para que el Estado negocie un referéndum pactado? La responsabilidad del PSOE en este proceso es enorme, al seguir anclado en su posición españolista de negarse a la negociación concreta de un referendo pactado.
¿Tan difícil sería en el siglo XXI reconocer el derecho de autodeterminación cuando, por ejemplo, un 20% o un 30% del censo de una Comunidad Autónoma firme una solicitud de referéndum? Negarlo no parece democrático.
14. ¿Alguien se cree que el PP-Vox quiere una salida pacífica, pactada y negociada del conflicto catalán? Durante años, cada vez que el PP hablaba subían los independentistas. Pero es que cada vez que estos hablan, el PP da palmas con las orejas. Ya no se habla de lo que a la mayoría social le importa: se habla de lo que al PP y al catalanismo independentista le interesa: la unidad de España.
Y, última vía, si una minoría de ese independentismo se hace más violenta y explora vías más radicales (kale borroka, sabotajes, etc.) lo dicho anteriormente se multiplica.
Por lo tanto, cualquier vía de continuación del actual independentismo conlleva 'sangre, sudor y lágrimas" que decía Churchill. O, cambiar, y dar el viraje que acaban de comenzar algunos para volver al nacionalismo puyolista pactista y legalista, que tan bien les fue durante tres décadas, aupando al cuasi candidato Vila a la cabeza, bautizado como el nuevo Macron de Cataluña. Y cientos de miles de catalanes tendrán que cargar con la frustración de los que se creyeron que lo de la independencia iba en serio.
La única vía de salida razonable al independentismo es por tanto una vuelta al pactismo, planteando una apuesta clara por un modelo federal o confederal, donde se reconozcan determinados derechos a Cataluña, como se hizo con el País Vasco y Navarra. Los independentistas deberían de reconocer esto ya públicamente, lo que muchos dicen en privado, y Vila en público. Lo decían antes y ahora. Saben que la DUI era un salto en el vacío. Con una salida federal o confederal todos saldríamos ganando.
15. Es algo conseguible si se mantiene la presión en la calle y en las urnas, planteando por parte de una mayoría política, que va desde el PSOE y toda la izquierda hasta el nacionalismo con seni:
- Una reforma constitucional clara, con plazos realistas y que se votaría en todo el Estado. El referéndum sería un punto de llegada o un punto y aparte, no puede ser el punto de partida como se ha hecho ahora. Después de una negociación seria, de verdad, se podría votar simultáneamente en Catalonia y en toda España una reforma constitucional y que se reconozca un nuevo Estatut (tomando como referencia el parado en 2010). Se puede acordar (entre la mayoría de partidos) que en esa consulta los catalanes pudieran optar, por ejemplo, entre la independencia total, seguir como hasta ahora o un nuevo Estatut con más competencias.
- De nuevo la responsabilidad del PSOE es crucial. Por esta vía (federal o casi confederal) estarían de acuerdo toda la izquierda y todos los nacionalistas, aunque algunos de izquierda e independentistas no lo digan públicamente, y deberían hacerlo. Solo falta que el PSOE mueva ficha. A ver si, de una vez por todas, pasa algo de verdad.



Tomás Alberich (sociólogo) http://tomasalberich.blogspot.com.es/



i Tezanos, José F. (2013): La sociedad dividida. Estructuras de clases y desigualdades en las sociedades tecnológicas, Biblioteca Nueva (Siglo XXI), Madrid


ii Libros muy recomendables para entender la sociedad actual y la crisis:
Castells, Manuel et al (2017): Otra economía es posible. Cultura y economía en tiempos de crisis. Madrid, Alianza Editorial.
Luyendijk, Joris (2015): Entre tiburones: una temporada en el infierno de las finanzas. Barcelona, Malpaso Ediciones.

1 de noviembre de 2017

Juventud y participación politica

                                            Pincha aquí para ver el video

Tomas Alberich realiza una intervención en las jornadas de la UNED sobre juventud y 

participación política, centrada en los movimientos sociales









12 de octubre de 2017

Entrevista radiofonica


Entrevista en Radio nacional de España en el programa 
Gente Despierta en la madrugada del 10 de octubre de 2017. Editado.




24 de septiembre de 2017

SÍ al referéndum en Catalunya para poder votar NO (errores de izquierda, III)

El movimiento independentista nos divide

Si algo hemos aprendido del procés es que ha conseguido dividir profundamente a la sociedad catalana y a la española, y mucho más ha conseguido dividir, una y otra vez, a la izquierda. El tema “Cataluña” está tan manido que aburre a la mayoría. Por lo que la división sobre el tema en España es muy relativa. Pero la división y la crispación dentro de Cataluña es evidente y se ha acentuado durante el proceso hacia el 1 de Octubre.

En el resto de España era necesario el debate. De hecho, dejando aparte que la mitad de los españoles están más preocupados por los resultados de la liga que por los del procés, la otra mitad se divide a su vez entre los que piensan que los catalanes tienen derecho a decidir y los que piensan que, si algo hay que decidir, debe de ser entre todos los españoles. Que es tanto como defender que para que en un matrimonio se dé un divorcio los dos deben de estar de acuerdo. De hecho así ocurría en muchos países hasta hace décadas: si el marido no quería no “concedía” el divorcio a la mujer. Parece que lo mismo quieren muchos españoles.

En todas las encuestas la mayoría de los catalanes se muestran a favor del derecho a celebrar un referéndum, sistemáticamente entre un 70 y un 80% son favorables al derecho a decidir. Pero sobre qué votarían en esa hipotética consulta los resultados son muy ajustados y rondan el 50%. Esta es una de las características diferenciadoras del proceso catalán: no conozco ningún caso en la historia del mundo en que una zona de un país haya conseguido la independencia con un respaldo tan exiguo. 

La izquierda más transformadora ha acertado desde hace tiempo en solicitar una consulta, oficial y pactada para que tenga validez. A pesar de lo cual históricamente no se pone de acuerdo en qué voto pediría después, o al menos ha tenido posiciones ambiguas.
Izquierda Unida (EUiA en Catalunya) e Iniciativa Per Catalunya (IC) han estado oficialmente siempre a favor de una España federal y que se pudiera celebrar un referendo. Sin embargo se han ido desangrando con independentistas en los dos partidos. Y sus direcciones no han dejado claras sus posiciones. Lo que ha dado lugar a broncas internas y que algunos dirigentes y cuadros se declararan independentistas, y han ido abandonando estos partidos. Lo muy sorprendente es que aún hoy haya miembros de estos partidos que digan que quieren votar el 1 de Octubre y que votarán sí a la independencia. No sé qué hacen en estos partidos y no se van ya ¿Están esperando su mejor momento para hacer el más daño posible a la izquierda?
A Podemos le ha pasado casi lo mismo y a los comunes (de Ada Colau)  tres cuartos. La mayoría de los dirigentes de estas formaciones siguen diciendo que “no somos independentistas pero queremos que el pueblo catalán pueda votar”, lo cual está muy bien y muy claro. Pero cuando se les pregunta: ¿qué votarán si se celebrara un referéndum oficial? Se van por las ramas. Que si “yo no tengo que decir lo que la gente tiene que votar...”, que sí ya se verá en ese hipotético caso, que “cada uno decidirá en conciencia”... y cosas por el estilo. Por favor, no te están preguntando lo que tiene que hacer la gente, te están preguntando qué postura tiene tu partido ante un tema fundamental. Ante un tema transcendental, de primera línea en Catalunya ¿cómo se puede estar aún sin una postura al respecto? 

¿Tan difícil es decir, alto y claro:

AL REFERÉNDUM EN CATALUÑA PARA PODER VOTAR NO A LA INDEPENDENCIA?
Para poder defender una España federal con reconocimiento explícito de Cataluña como nación al igual que otras nacionalidades.

Y el resto de la izquierda ¿qué opina?
Brevemente, ya que se han publicado cientos de artículos sobre el tema. Por un lado tenemos al PSOE que se ha alineado, desde siempre, con el nacionalismo españolista. Con un PSC que ha ido a su bola durante muchos años y que le ha ocurrido al igual que lo citado anteriormente: se le han ido del partido los más independentistas o nacionalistas catalanes. Solo en los últimos años ha tratado de unificar posturas y, copiando a IU, ha pasado a defender una España federal. Pero no lo concreta y además se ha manifestado reiteradamente contra el derecho a decidir del pueblo catalán.

En los últimos meses el nuevo Pedro Sánchez 2.0 ha planteado que Catalunya es una nación y se debe reconocer como tal en la Constitución (a Susana le faltó tiempo para decir que si fuera así Andalucía también). Y solo en los últimos días el PSOE está haciendo una aproximación desesperada a una tercera vía para decir que, si se desconvoca el referéndum no oficial del 1 de octubre, están por reformar la Constitución y negociar nuevas prerrogativas o reconocimientos explícitos para Catalunya. Y el PP casi dice lo mismo, que aquí el que no corre vuela.

El intento del PSOE por separarse del PP es a la desesperada y un tanto patético. El negar el derecho a decidir del pueblo catalán es una responsabilidad histórica: el PSOE no puede seguir negándolo por sus problemas internos y por sus reaccionarios barones/as.

Puede haber situaciones violentas a la vez que ridículas, tanto como detener a gente por imprimir papeletas o carteles, que ya se ha dado, y si se producen situaciones más violentas y negativas para todos la responsabilidad del bloque PP-PSOE-Cs es brutal. El PSOE sabe que no puede seguir defendiendo el nacionalismo españolista y a un gobierno corrupto si no se quiere suicidar. Solo le falta convencer a los suyos o romper con ellos.


Y, finalmente, están los que, desde una radicalidad simplista, argumentan que “seguimos en el franquismo” o que el neofranquismo morirá el 1 de octubre. Están los que dicen que, porque se haya detenido durante unos días a una docena de personas en Cataluya, vivimos en una dictadura o que nunca hemos salido de ella... Y llaman a la desobediencia y a proclamar la república. Digo yo que o son muy jóvenes o nunca han salido de España, porque si viajaran compararían y verían el tipo de democracias, dictablandas y dictaduras, puras y duras, de las de verdad, que las tenemos a pocos kilómetros de aquí.

Sobre el mismo tema, ver también:
http://tomasalberich.blogspot.com.es/2017/07/la-independencia-como-tactica.html

7 de septiembre de 2017

Errores de izquierda (II)


Avances en la democracia interna de los partidos. Lentos sí, pero engaños no por favor

Todos y cada uno de los partidos políticos pregonan que son los más democráticos y que tienen los sistemas más transparentes y más avanzados de democracia interna. Tanto es así que es difícil saber quién empezó con el sistema de primarias, del que casi todos se reclaman como iniciadores (salvo el PP), o con las consultas internas para decidir los temas importantes.

Sí sabemos que desde 2011 el movimiento 15M puso encima de la mesa el debate sobre la democracia participativa y crítica a la organización interna jerárquica de las organizaciones. Y que Podemos, como IU después, recogieron el “espíritu 15M”, reivindicativo asambleario. Habrá que ver si además del espíritu recogieron también algo del cuerpo. También señalar que han tenido que pasar seis años para que, por primera vez, un Secretario General del PSOE hablara positivamente del movimiento 15M (hace apenas un par de meses).

El caso de las consultas internas a toda la afiliación (y/o a simpatizantes) es de especial transcendencia. En la primavera del pasado año 2016, Podemos tenía que decidir su voto respecto a la candidatura de Pedro Sánchez para la investidura. Recordemos que PSOE y Ciudadanos llegaron a un acuerdo y rompieron las negociaciones con Podemos y el resto de fuerzas políticas parlamentarias de izquierdas (IU, Compromís, etc.). El candidato a Presidente era Pedro Sánchez. No entramos a juzgar aquí quien tuvo más o menos responsabilidad en esa ruptura, pero el hecho es que PSOE y Ciudadanos firmaron un acuerdo para la investidura e invitaron a los demás a sumarse. Es decir votar sí o, al menos, abstenerse, sobre el candidato del PSOE a la Presidencia. 


Podemos decidió preguntar a toda su “afiliación” sobre el tema. Lo ponemos entre comillas porque Podemos no tiene realmente afiliación, son “adscritos y adscritas”: personas que se han dado de alta en una página web, que es el censo oficial que utiliza el partido. No tienen que pagar una cuota, ni tener otros compromisos con el nuevo partido. Después lo han ido puliendo con el censo de “adscritos activos”.

El caso es que el debate público, en la calle, estaba en que, una vez rotas las negociaciones entre las fuerzas de izquierda, los parlamentarios de Podemos y el resto ¿qué tenían que votar? Si decidían votar NO significaba casi con seguridad ir a unas nuevas elecciones, como así ocurrió. Si se abstenían permitirían un gobierno de PSOE con Ciudadanos, desalojando al PP. Pero cuando Podemos pregunta a “sus bases” no les hace esta pregunta.

La consulta tuvo dos preguntas. La primera: "¿Quieres un Gobierno basado en el pacto Rivera-Sánchez?". La segunda: "¿Estás de acuerdo con la propuesta de Gobierno de cambio que defienden Podemos-En Comú-En Marea?". Se pregunta si desean un gobierno de Psoe-Cs o de Podemos y confluencias. Es decir se preguntaba en definitiva a la afiliación que si quieres que gobiernen otros o los de tu organización. La respuesta parece evidente ¿no? Pero no se dice que esta segunda opción (que gobiernen los míos) no tenía ninguna viabilidad, puesto que PSOE y Ciudadanos ya habían dicho que no.

No se pregunta lo esencial. Que habría ocurrido si se hubiera preguntado, por ejemplo: ¿desea usted que se desaloje al PP del Gobierno mediante la abstención de Podemos en la votación de investidura a Presidente con el candidato del PSOE?. O, tratando a la afiliación como a adultos, y preguntando directamente cual debería ser el voto del grupo parlamentario (sí, no o abstención).

Aun así en la campaña, y por si quedaba alguna duda “El líder de Podemos ha recordado que tanto él como el resto de la dirección del partido y del grupo parlamentario Podemos-En Comú-En Marea se han posicionado contra el acuerdo Sánchez-Rivera y contra la opción de que Podemos se abstenga” http://www.eldiario.es/politica/Pablo-Iglesias_0_503249861.html

Pero aún se puede ser más rocambolesco en las preguntas y lo hemos visto en la consulta de hace unas semanas sobre si Podemos debía apoyar al PSOE en Castilla La Mancha y entrar en el gobierno regional. Esta es la pregunta que se sometió a consulta: "¿Crees que Podemos-CLM debería votar sí a los Presupuestos si con un acuerdo de gobierno se garantiza la puesta en marcha y el control de políticas propias como la Renta Garantizada o el Plan de Garantías Ciudadanas?"

Recuerda a la triste pregunta sobre la OTAN. En este caso se preguntaron dos cosas por el mismo precio. Una parte de la organización defendía que, si se estaban tratando varias cosas, se deberían de hacer dos preguntas: 1, si se apoyaba a los Presupuestos y, segunda, si se quería entrar en el gobierno. Ya que se puede estar a favor de votar sí a unos presupuestos pactados pero eso no implica querer gobernar.

La dirección de Podemos decidió mezclarlo todo en la pregunta citada. Consiguió un 78% de respuestas a favor.

Pero ¿cuantos votaron y cuantos estaban apuntados hace dos años? La duda en estos casos es si se piensa que la gente es tonta. Incluso aunque una parte vote mayoritariamente lo que la dirección quiere ¿realmente piensan que las bases no se están dando cuenta de nada? Luego decimos que hay que gente que se desanima y deja de votar.
Estos procesos revelan que la dirección del partido no se fía de lo que pueda opinar su afiliación. Pero entonces ¿para qué se le pregunta? Ampliar la democracia interna es imprescindible si queremos partidos y sindicatos amplios, que se afilie gente nueva, joven y preparada... Pero para esto hay que hacerlo de forma honrada y clara.

Otros procesos

El grito que más se escuchó en Vista Alegre II (la Asamblea congresual de Podemos) fue: “unidad”, y así se repitió también desde la mesa de dirección de la Asamblea. Pero al poco, Iñigo Errejón es quitado no solo de la secretaría política sino también de portavoz parlamentario. La imagen bicéfala de Pablo-Iñigo que había funcionado bien, complementándose mutuamente y que se había transmitido públicamente hasta ese momento, desapareció. Las voces críticas han quedado marginadas. Aunque a Iñigo Errejón se le promete apoyar para que sea el candidato a la Comunidad de Madrid, como premio de consolación. Lo cierto es que el grupo parlamentario ha perdido a un magnífico portavoz. Errejón representa a la gente más moderada y menos ideologizada de la organización, imprescindible para crecer electoralmente, al menos por el lado derecho.

Esto no es una crítica a la nueva Portavoz, Irene Montero que, entre otras virtudes, tiene la de contestar a los periodistas “a lo Rajoy”, y hace bien: ustedes pregúntenme lo que quieran que yo les responderé sobre lo que me da la gana. Que me preguntan otra vez lo mismo, les vuelvo a responder igual. Me preguntan sobre las peleas en Podemos yo les respondo que lo que hay que hacer es parar los desahucios, que me preguntan sobre la disputa Pablo-Errejón yo les vuelvo a decir que lo preocupante son los desahucios y la corrupción... Eso es lo que hay que hacer ante unos periodistas que lo único que quieren es carnaza, periodismo de cartera (que piensa con) o peor, periodismo de estómago y de vísceras... o de revista del “corazón”.

Pero Irene, entre otros defectos, tiene uno fundamental para ser portavoz. Habla casi siempre enfadada, como gritando para dar más énfasis a lo que dice. En cualquier caso se podía haber buscado una renovación más equilibrada, sin marginar a Iñigo.

Pero hay otros errores más de fondo y más transcendentales. Ligados a la estructura de la nueva organización. Comentaremos solo uno más. Podemos, como decíamos, quiso recoger el espíritu del 15M y se reivindica como uno de sus descendientes. De hecho su programa recoge la mayoría de las aspiraciones del movimiento social. Pero hay uno en que se diferencia radicalmente: el 15M reivindicaba la horizontalidad y la asamblea como organización básica. De hecho el 15M se pasó de asambleario, no creando estructura organizativa que le permitiera continuidad. Podemos parece que se pasa en el sentido contrario. Se estructura jerárquicamente y, a cada discrepancia interna, vemos como la dirección se impone. Incluso en las disputas con sus comisiones de garantías internas.
Por su puesto no es lo mismo un movimiento social que un partido que se presenta a las elecciones. Pero, para empezar ¿había necesidad de nombrar secretarios generales en todos y cada uno de los niveles de la organización y con muy amplísimas competencias? ¿No se dan cuenta que el flamante Secretario General de cada pueblo, de cada barrio, en cuanto es nombrado, ya se cree que es jefe de algo?

28 de agosto de 2017

Errores de izquierda (I de III)

(I) Qué es el PP y por qué hay que censurarle.
(II) Avances en la democracia interna de los partidos. Lentos sí, engaños no por favor
(III) Llamazares y los 3 magic kings (Gaspar, Baltasar y Federico?).

Bernard Cohen (1963): "la prensa no tiene mucho éxito en decir a la gente qué tiene que pensar pero si sobre qué temas tiene que pensar"... así la agenda informativa establece la agenda pública o ciudadana, el marco (framing) sobre los temas que hay que pensar y discutir. Eso era en los años sesenta, ahora ya es mucho más.

La derecha no comete errores, los mata
Por eso podemos hablar con tranquilidad y de forma constructiva de los errores de la izquierda política, porque ya vemos a cada poco que la derecha no comete errores, simplemente los elimina, los mata o los suicida.
Por supuesto cualquier error que se comente púbicamente será utilizado en contra de la fuerza política aludida, pero es imprescindible el decir, señalar los errores, para que no se cometan de nuevo o, al menos, para que se reflexione, se discutan. Imprescindible para avanzar hacia una sociedad más democrática.
La izquierda tiene por delante una ingente tarea de reconstrucción de la democracia de este país y de nuestro Estado. Lastrado por décadas de corrupción, de bipartidismo paralizante y de partitocracia. La tarea no la puede llevar a cabo solo la izquierda política, de los partidos políticos, saldrá adelante si es objetivo de casi toda la sociedad, contando con los movimientos políticos y sociales progresistas en todas sus formas, con los sindicatos, etc. Es el 90% el que desea estos cambios, no el 99: a uno de cada diez españoles les va muy, muy bien con el Gobierno y el sistema actual, al menos económicamente. En las encuestas CIS siempre hay un porcentaje significativo que así contestan.

Pero es evidente que, dentro de esto que podemos denominar como “mayoría por el cambio”, por una mejor y más amplia democracia (los citados anteriormente), tiene una responsabilidad primordial la actual izquierda parlamentaria e institucional. No se si “principal” pero sí al menos esencial.
Y ahí es donde podemos ver, analizar, lo que se ha hecho y lo que se está haciendo y aportar algo a los debates.
Empezando por Podemos, de entrada hay que decir que la nueva fuerza política nacida en 2014, realizó, en apenas dos años, lo que no consiguió Izquierda Unida en tres décadas: cambiar el panorama político en España, cambiar “el tablero de ajedrez”, el campo de juego, no solo algunas piezas significativas, enterrando el bipartidismo y abriendo nuevas posibilidades democráticas. No hace falta extenderse en ello, ya lo hemos hecho en otras ocasiones. El bipartidismo es un lastre para cualquier democracia, aquí no está muerto, pero sí bastante enterrado o debilitado. Digamos que es el semisótano sobre el que aún se asienta el edificio constitucional del 78.
Tampoco hace falta extenderse sobre los aciertos de IU, sus heroicidades y sus travesías del desierto. No hace falta jurar delante del muro todas las bondades y aciertos de la izquierda más a la izquierda, para luego poder empezar a criticar y aportar algo nuevo, los errores considerados más significativos. Seamos maduros y pasemos a lo esencial.
De la lista de temas, empezamos casi por el final, por el que se puede considerar una conclusión al ser lo más importante, lo más esencial en la actual coyuntura concreta. Después iremos diseccionando, desmenuzando aspectos más parciales o complementarios.
En el análisis de la situación política en 2017 hay un asunto principal: decidir si estamos frente a un Gobierno simplemente de derechas o incluso, como se ha dicho siempre, que el PP unifica buena parte de la derecha dura y de la ultraderecha españolista. O, sin embargo, si estamos ante lo anterior pero dirigido, o al menos organizado en parte sustancial, por una estructura política criminal, con el objetivo último de enriquecerse, de ganar dinero y de mantenerse en el poder de forma ilícita.
Esto es esencial. Si estamos solo ante el primer caso, en resumen un partido político “muy conservador”, la izquierda más transformadora querrá crear un bloque de cambio entorno a sus principios e ideales y hacerse hegemónico, para conseguir ganar las elecciones. Para esto puede tardar más años o menos. Pero no le queda más remedio, no hay atajos para conseguir una mayoría social y de votantes, para llegar a gobernar, siempre que las otras fuerzas políticas esencialmente “jueguen limpio”. Pondrá el acento en los cambios económico-políticos necesarios y en los ejemplos de buenas prácticas, lo pone cada día como positivos allá donde ya se está gobernando, que es en la mayoría de las grandes ciudades. La política de alianzas, que es fundamental, se ceñirá a las fuerzas más afines o al menos cercanas.
Pero si estamos en el segundo caso, es decir dentro del Partido Popular tenemos una estructura que se ha organizado para delinquir, para robar con y desde las instituciones públicas, la situación es diferente. Lo anterior puede sonar muy fuerte pero ahí están los hechos. Y no es que lo diga yo, lo han dicho al menos dos jueces en autos judiciales aún abiertos. Tienen a cientos de encausados por corrupción, algunos, ya bastantes, en prisión. Lo mismo que se ha sentenciado anteriormente en el caso de CiU. Además en el PP tenemos destrucción de pruebas, sobornos, etc. con una amplia trama empresarial que le apoya y se beneficia directamente. Eso no quita para recordar que seguro que también hay miles de honrados afiliados que siempre le defenderán, porque defiende sus intereses económicos e ideas conservadoras, ultracatólicas, etc.
Si esta es la situación, las fuerzas de izquierdas no pueden esperar para, paso a paso, conseguir la mayoría social. Tendrán que buscar el pacto con cualquier otra fuerza u organización política no corrupta, que al menos desee desalojar a esta banda del poder. Específicamente con Ciudadanos y el resto de fuerzas, es decir los nacionalistas.
Y ahí vienen los errores: no se puede defender las dos cosas a la vez, porque son contradictorias en los hechos concretos. Por ejemplo en el discurso sobre Ciudadanos. Si estamos en el segundo escenario no se les puede tratar como si fueran una parte más del PP, no se puede decir que “ya nadie en este país se cree que Ciudadanos sea algo diferente al PP”, como han dicho dirigentes de Podemos. Porque es mentira. No se les puede demonizar. Esto lo que hace es restar credibilidad a quien lo dice.
Si hablamos de clases sociales, y por tanto de política económica, se puede esquematizar, explicando que PP y Ciudadanos defienden básicamente lo mismo, al igual que otras fuerzas, como los nacionalistas de “centro” (PNV, PdCat, Coalición Canaria,...). Pero todas son necesarias si el objetivo urgente en estos momentos es desalojar al PP del Gobierno, para iniciar un proceso de regeneración democrática.
Aquí también se ha producido, además de la contradicción citada, otros errores tácticos. Si presentas mociones de censura es porque estás en el segundo escenario: tratar de aunar a todos para desalojar al PP de los gobiernos. Pero no para “echarlos de las instituciones” como ha dicho Podemos. El PP debe seguir en las instituciones pero en la oposición. Confundir las instituciones democráticas con los gobiernos ha sido otro error. Plantear la movilización y moción de censura justo antes de que el PSOE eligiera a su nuevo Secretario General dio la impresión de que Podemos lo que tenía por urgente era pillar al PSOE con el pie cambiado, sin dirección, no que se quisiera regenerar la democracia. Así utilizaron ese error todos los medios de comunicación, en contra, no solo de Podemos si no que arrastró en su error a IU y a todas las confluencias.
Presentar simultáneamente otra moción de censura en la Comunidad de Madrid, con candidata a la Presidencia de una persona desconocida, sin conseguir sumar a nadie, ni a ninguna organización política ni social importante, que ni siquiera apoyaron las movilizaciones pro moción de censura, han sido otros errores evidentes de los últimos meses. Esta moción ha pasado desapercibida para la opinión pública y publicada ¿No hubiera sido más inteligente sentarse, al menos en Madrid, a negociar con PSOE y Ciudadanos una moción conjunta, presentando de candidato a un independiente o al portavoz del Psoe?

10 de julio de 2017

LA INDEPENDENCIA COMO TÁCTICA

Independence Day!", clamaba un exultante Nigel Farage, el líder del partido eurófobo UKIP. Farage ha hablado de la "victoria de la gente real, normal, decente" mucho antes de que se conocieran los datos definitivos. Al parecer, ni los más acérrimos euro-escépticos contaban con el éxito del Brexit. Este 2016 se produjo el segundo referéndum sobre la pertenencia que se celebró el jueves 23 de junio, y que arrojó un resultado favorable a la salida de la Unión Europea con casi un 52 % de los votos, frente a un 48 % que abogó por la permanencia. El resultado no fue uniforme en todo el Reino Unido, votándose a favor de la salida en Inglaterra y Gales, mientras que Escocia, Irlanda del Norte y el territorio de Gibraltar votaron por la permanencia.
Entre las consecuencias inmediatas que se produjeron se encontraba el anuncio del entonces primer ministro británico, David Cameron, quien estuvo a favor de la permanencia del Reino Unido en la Unión, de dimitir antes del siguiente congreso nacional del Partido Conservador, previsto para el 2 de octubre de 2016.

Las siglas (UKIP) significan Partido de Independencia del Reino Unido desde luego no deja lugar a dudas sobre los objetivos finales de este partido, está claro, conseguir la independencia del Reino Unido de la Unión Europea, con este objetivo fue fundado en 1993 y una vez conseguido este fin pues ya hemos visto, el Partido de Independencia del Reino Unido (UKIP) ha sido uno de los más castigados en las elecciones anticipadas celebradas recientemente en el Reino Unido, al quedarse sin representación parlamentaria y perder porcentaje de voto. Como ha dicho el líder del partido Paúl Nuttall la formación populista de derechas, principal abanderada durante años del "Brexit" o salida del Reino Unido de la UE, ha sido "víctima de su propio éxito". Señaló además que la formación entrará ahora en un proceso de elecciones internas para escoger al próximo líder, con la meta de "redefinir" los objetivos políticos de cara al congreso anual de después del verano. "Debe empezar una nueva era”.
UKIP, que bajo su antiguo dirigente, Nigel Farage, ayudó a asegurar la salida del Reino Unido de la UE, ha sido crecientemente percibido como irrelevante a lo largo de la campaña electoral, con muchos de sus votantes abandonando al partido. Dos semanas después del referéndum, Farage anunció que se hacía a un lado como líder de UKIP  “Mi propósito en política era sacar a Reino Unido de la UE, es imposible que consiga nada más”.
En el último año el UKIP ha afrontado repetidas deserciones en favor del Partido Conservador. Mark Reckless, uno de los pesos pesados de la formación, anunció hace dos meses que regresaba a los tories, ya que UKIP había cumplido su “objetivo principal”. Por otra parte, el resultado del referéndum no era vinculante, ya que para iniciar el proceso de salida de la Unión Europea el Parlamento del Reino Unido tenía que derogar una serie de leyes, y la Cámara de los Comunes podía echar abajo cualquier iniciativa en este sentido.
Finalmente, el 29 de marzo de 2017, tras conseguir la aprobación del parlamento británico, el Reino Unido comunicó al presidente del Consejo de la UE su intención de abandonar la Unión, tal como establece el artículo 50 del Tratado de la UE.
Hasta aquí todo bien... y bastante democrático, pero qué podemos decir de quien hasta celebran un torneo de Rugby que llaman de las Seis Naciones y juegan las selecciones nacionales de Inglaterra, Escocia, Gales, Irlanda, Francia e Italia.
Sin embargo en nuestro país el fenómeno independentista tiene algunas particularidades, por ejemplo en realidad los principales partidos nacionalistas nunca han sido independentistas: Convergencia (ahora PDeCat), Unió, PNV, BNG... ¿cuál puede ser el motivo que les lleve a ocultar sus supuestas intenciones? CiU aparenta que siempre ha luchado por la independencia o al menos ese ha sido el mensaje que han lanzado siempre que les ha convenido, y en muchos momentos de la historia reciente de nuestro país han tenido el poder suficiente para haberlo planteado con claridad, tantas y tantas veces en las que Jordi Pujol ha tenido la llave de la gobernabilidad de España y realmente no dio ningún paso en ese sentido (ya vamos conociendo el sentido de sus pasos). La “independencia” ha sido usada solo como una amenaza, como un chantaje para indicar al Estado central que “o nos dais lo que queremos (más dinero y competencias) o nos declaramos soberanistas/independentistas y la liamos”.
La cuestión de la independencia se pone sobre la mesa en el 2012, cuando los políticos catalanes de los partidos que habían gobernado casi en las tres décadas precedentes empiezan a estar acusados de diversos delitos en relación a los dineros públicos y, en ese momento, logran cambiar el foco de atención al supuesto saqueo de Cataluña por la intransigencia del Estado español.
¿Qué sería en esos momentos de CiU sin la intransigencia del Estado? ¿Qué sería de CiU si Cataluña tuviera y pudiera usar como una nación su bandera, himno y todo eso como ocurre con Gales o Escocia? Pues nos atrevemos a aventurar que le pasaría lo que al UKIP: dejaría de ser necesario y los políticos y los votantes se pasarían a la izquierda o a la derecha o al centro, pero el hecho independentista dejaría de tener importancia.
Si, por ejemplo, en la Constitución Española se reconoce la existencia de “nacionalidades” desde el mismo artículo 2 ¿qué dificultad hay para que en el pasaporte de un catalán ponga que su nacionalidad es “catalana-española” o al revés?. Si se acepta oficialmente que es una nacionalidad ¿cómo es posible que a sus habitantes no se les permita el uso de esa palabra en sus propios documentos oficiales? Parece un trabalenguas jurídico españolista.
Cuentan que en la antigua Yugoslavia, Tito se enfrentaba a un problema parecido por las ansias nacionalistas de Serbios, Bosnios, Croatas, Montenegrinos... y optó por una solución peculiar: cualquier yugoslavo podía escoger su nacionalidad de referencia a pesar de haber nacido o vivir en otro territorio que el habitual de esa nacionalidad, es decir un Bosnio aunque hubiera nacido en Mostar podía inscribirse como Serbio... Podemos imaginar si esto ocurriera en Cataluña (u otras nacionalidades del Estado) ¿cuántos extremeños querrían ser catalanes y cuantos nacidos en Cataluña optarían por ser andaluces o vascos?, y por otra parte ¿cómo afectaría esto al censo en un posible referéndum...?
El derecho a solicitar un referéndum o a caminar hacia la autodeterminación es un derecho democrático inalienable de cualquier pueblo. Solo es cuestión de ponerse de acuerdo en los procedimientos a seguir y pactarlo. Así se ha hecho en Escocia con el RU, en Montreal con Canadá, etc. España no tiene porqué ser diferente.
Lo que se quiere hacer en Cataluña no ha ocurrido en ningún lugar del mundo, que sepamos: conseguir la independencia y separación del resto de un Estado pacíficamente y sin pactar. Esto es lo planteado hoy en Cataluña: separarse del resto del Estado pacíficamente y, si el Estado no nos deja, lo haremos de todas maneras. Pero ¿cómo se hace eso? Hay numerosos ejemplos de pueblos que se han hecho independientes pero con una larga guerra de por medio. O pacíficamente pactando la ruptura, como en Checoslovaquia, países de la extinguida URSS etc. Que nos lo expliquen, más allá de aplicar la política de la tensión y el chantaje permanente, frente a un Estado, digámoslo también, cerrado en banda porque le interesa también esa tensión permanente que desvía la atención de los problemas socioeconómicos.

La realidad palpable, hoy, es que el proceso soberanista actual no se puede separar de los procesos judiciales que muestran el saqueo permanente de lo público. Según los autos judiciales la familia Pujol ha robado más de mil millones de euros, que se dice pronto, presuntamente claro. Tanto Convergencia como Unió han sido condenados por corrupción, embargadas sus sedes, etc. No son presuntos han sido condenados en sentencia firme. Todo esto no se puede separar del proceso de que “y ahora exigimos un referéndum, lo vamos a hacer y si sale que sí nos vamos de España ya...”
Habría que recordar que en la “consulta” realizada en 2015 votaron el 38% de los inscritos en el supuesto censo (no existía), y además casi un 10% de estos no votaron a favor, no digo que votaron en contra pues las preguntas (eran 2) fueron lo suficientemente complejas como para no poder decirlo a ciencia cierta. En cualquier caso apenas un tercio de los posibles votantes refrendaron la propuesta de independencia de los organizadores. El hecho de que se vuelva a repetir algo parecido ahora abunda en que la independencia es una táctica de los nacionalistas para seguir en “el machito”.

CiU necesita de España para seguir existiendo, son las dos caras de una misma moneda, y podemos deducir que a CiU le interesa poco o nada la independencia de Cataluña pues perdería la razón de ser. Al fin y al cabo tienen suerte de tener a estos políticos en el gobierno central ¿o no es suerte? Como se ha comentado tantas veces se ponen de acuerdo en dar la bulla según le interese a uno o a otro.
Los que tenemos suficiente edad para haber sido luchadores antifranquistas y haber gritado hasta la saciedad “Libertad, Amnistía y Estatut de Autonomía” ni en la peor de las pesadillas pensábamos en una autonomía excluyente y corrupto-burguesa.
Y por último resulta cuando menos llamativo que en un momento en que todas las corporaciones económicas optan por la deslocalización y la economía sin fronteras, que les permita explotar personas y recursos por todo el mundo, obviando las leyes nacionales establecidas y optando por tratados que estos supuestos independentistas aceptan (TTIP, CETA,...), ellos sin embargo apuestan por hacerse cada vez más pequeños y aislados... pero bajo el poder de las corporaciones transnacionales. Seguramente si Cataluña o el País Vasco se independizan los podría comprar Microsoft... y pasaría a llamarse como las estaciones de metro durante una temporada en Madrid, sería Catalonia Apple.
Finalizar con una de esas frases que habitualmente se atribuyen a Unamuno, Churchill o Einstein... ”el nacionalismo se cura viajando”.
Antonio de Juana y Tomás Alberich